Con críticas, el Fondo abrió la senda hacia un nuevo acuerdo.

Avaló la marcha de la economía argentina, pero reiteró reclamos; Kirchner rechazó las objeciones...

21deJuniode2005a las08:09

Washington.- El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) concretó y aprobó ayer el demorado examen anual de la economía argentina, pese a que deslizó varias objeciones al programa económico e hizo apelaciones para que el presidente Néstor Kirchner impulse reformas que permitan consolidar la recuperación del país. Así, quedó habilitado el camino hacia la firma de un nuevo acuerdo con el organismo, aunque no será fácil: a modo de adelanto, el director del Fondo, Rodrigo de Rato, enumeró ayer desde Canadá una serie de condiciones, como subir el superávit fiscal.

La reunión de la junta directiva del FMI confirmó además que los directores por Italia y Japón lideran la línea dura contra la Argentina, mientras que Estados Unidos, Francia y España, junto a los países en desarrollo, fluctúan entre el apoyo y "el acompañamiento", dijeron a LA NACION dos funcionarios del Fondo.

La llamada revisión del artículo IV incluyó un debate sobre las reformas que el FMI reclama desde hace tres años: una nueva ley de coparticipación federal, la eliminación de impuestos distorsivos (al cheque y a las exportaciones) y un mayor superávit fiscal primario, entre otras pautas.

El directorio también abordó los pasos que siguen en la negociación con los tenedores de títulos en default que rechazaron la oferta de canje. "No se discutió qué hacer o cuándo, pero se insistió en la necesidad de fijar una estrategia hacia adelante", comentó un informante.

La reunión fue conducida por la subdirectora gerente Anne Krueger y significó el paso preliminar para abrir las negociaciones para firmar un nuevo acuerdo stand-by, si así lo solicita el Gobierno, o revitalizar el anterior plan, suspendido en 2004.

Los técnicos del Departamento para el Hemisferio Occidental, que dirige Anoop Singh, habían redactado un informe con la revisión en 70 puntos de las principales variables económicas, monetarias y fiscales del país, más un listado de "recomendaciones". Ese informe aporta además un breve repaso de los antecedentes políticos y económicos de la Argentina y abunda en datos sobre la política fiscal y el sistema financiero.

"En la Argentina se tergiversó el llamado punto 7 del informe del staff, en el que se describe que Kirchner siguió, desde que ganó las elecciones de 2003, «una línea dura» con los inversores extranjeros, en alusión a las empresas de servicios públicos y a los organismos de crédito", especificó un funcionario del Fondo. En un artículo publicado ayer por Clarín referido a ese "paper" se dijo que en él se acusa al Presidente de tener "animosidad" hacia las inversiones extranjeras como estrategia para aumentar su nivel de popularidad, lo que provocó la reacción de Kirchner durante el acto por el Día de la Bandera en Rosario.

"Les vengo a pedir ayuda y ustedes hoy lo pueden comprobar -dijo ayer ante miles de rosarinos en referencia a la publicación-. Por primera vez, prácticamente en su historia, el Fondo se dedica a atacarme directamente, sólamente porque defiendo los intereses de la patria y no hago de cortesano de los intereses que nos han hundido permanentemente."

El Gobierno decidirá en los próximos días si autoriza la difusión del informe definitivo del artículo IV o, como es la práctica de Brasil, ordena que se mantenga reservado. "El documento final demorará un par de días porque el director por la Argentina [Héctor Torres] puede ahora «pulir» un poco el lenguaje que usó el staff y debatió la junta directiva", comentó otro funcionario del FMI.

La lista de reclamos del staff fue reforzada por Rato, que, en Ottawa, Canadá, recordó ayer que el gobierno argentino deberá aumentar su meta de superávit fiscal e impulsar un plan de reformas estructurales si desea firm

Temas en esta nota

    Load More