Para aumentar la demanda de dólares obligan a comprarlos antes de importar.

La exigencia alcanza sólo a los que traen desde el exterior bienes de consumo final...

24deJuniode2005a las08:08

Afecta a los importadores de unas 1800 mercancías que, en lo que va del año, ingresaron productos en el país por US$ 1920 millones.

Agregaría US$ 150 millones a la actual demanda de dólares.

Si usted es importador de algunos de los 1800 bienes de consumo definidos por el nomenclador común del Mercosur debe saber que de aquí en adelante probablemente deba acostumbrarse a operar de manera diferente a la hora de comprarlos.

El slogan de ocasión podría ser "antes de importar compre los dólares" y la autoría corresponde otorgársela al Banco Central (BCRA), que, aunque no participó de la elaboración del mensaje, fue autor de la circular 526, dirigida a los operadores del mercado libre y único de cambios, que lo inspiró.

La eventualidad mencionada respecto del modo de operación de los importadores es porque muchos de ellos, por decisión propia, ya adquieren las divisas para enfrentar esos pagos con anticipación, con lo que la nueva norma no les cambia nada. "El 35% de los pagos de importaciones en general se hace al contado o por anticipado. Entre ellos debe haber algunos que son compradores en el exterior de bienes de uso final", dijo ayer un conocedor del día a día del mercado de cambios.

Para el resto, el cambio será brusco, porque la norma se pone en vigencia desde hoy, sin dilaciones. Se trata de un nuevo (el tercero en una semana, ya que el jueves pasado y el último martes amplió el límite de dólares que los bancos pueden tener) y casi desesperado intento de impulsar la deprimida demanda para rebalancear la plaza cambiaria, que desde hace meses opera con una tendencia marcadamente vendedora y -por lo mismo- bajista, lo que conspira contra el objetivo de Kirchner de mantener alta la divisa.

La medida llega cuando queda en evidencia que al Central le resulta cada vez más difícil y costoso obedecer esa directiva presidencial, a tal punto de poner en riesgo el cumplimiento del programa monetario, lo que preocupa en momentos en que la amenaza inflacionaria no terminó de disiparse, sólo 24 horas después de que debiera adquirir el mayor monto tras la devaluación (US$ 160,5 millones) para frenar la baja del billete.

Esto muestra que la entidad debe acentuar el diseño de instrumentos para ir contra la tendencia de fondo del mercado o, al menos, tener chances de administrarla con menores costos.

Lo cierto es que desde hoy la compra de divisas destinadas a realizar pagos por la importación de bienes de consumo y uso final deberá efectuarse "en forma anticipada o contra documentos de embarque, pero siempre con anterioridad al despacho a plaza de los bienes". Revela la intención de buscar una rápida reacción de la demanda, aunque más no sea parcial, ya que esta vez no se trata de una opción, sino de una imposición.

Hasta ahora no existía un plazo prefijado para la compra de divisas destinadas a esos fines, y la medida no rige para "las compras ya realizadas y con fecha de embarque registrada ni las operaciones que cuenten con créditos documentarios abiertos en las entidades financieras locales", se aclaró.

El pago de las importaciones ya concretadas de bienes de consumo y finales podía ser diferido, según se negociaba con el vendedor de los bienes. Las importaciones de esos productos totalizaron unos US$ 4200 millones en 2004 y llevan 1920 millones en los primeros cinco meses de 2005. Según esos volúmenes, el aporte que haría a la demanda de divisas sería del orden del 5%, incrementándola en unos 150 a 170 millones. Poco para un mercado que negocia en torno de 2500 a 3400 millones por mes. "Suma en tiempos de sequía", se consolaba un alto funcionario del BCRA, aliviado porque ayer sostener al dólar en $ 2,89 les costó menos.

En esa tarea, el ente invirtió ayer US$ 78,7 millones (dos v

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