Campaña antiaftosa con tinte local.

Los pobladores de Luracatao, viven en condiciones extremas de aislamiento y pobreza, habitan casas de adobe...

27deJuniode2005a las08:02

Los pobladores de Luracatao, viven en condiciones extremas de aislamiento y pobreza, habitan casas de adobe, piso de tierra y techo de caña y barro. No tienen luz eléctrica, gas ni agua potable.

Estos pobladores han desarrollado, como estrategia de supervivencia, una producción agrícola ganadera principalmente orientada hacia el autoconsumo y excedentes para venta en la mayoría de los casos.

La actividad ganadera se caracteriza principalmente por la cría extensiva de ganado ovino, bovino y caprino. Sin embargo en estas comunidades no se comercializa ni el 10% de la producción de carne anual, ya sea porque el principal destino lo constituye el autoconsumo familiar o por que se carece de medios suficientes para generar un producto que cumpla con las demandas del mercado o con las reglamentaciones vigentes.

En general, en estas comunidades se perciben ingresos muy bajos provenientes, en su mayoría, del trabajo extrapredial, pensiones jubilatorias y planes sociales.

Es evidente la amplia brecha que separa a un productor ganadero mediano o grande de una familia campesina del valle de Luracatao, sin embargo al igual que la totalidad de productores ganaderos del país, los pobladores del valle vacunan, año a año, la hacienda bovina contra la aftosa, pagando un monto igualitario a la totalidad de productores ganaderos, por vacunas, asistencia veterinaria, y gastos de coordinación que demanda SENASA para el transcurso de cada campaña.

No existen políticas sanitarias que contemplen las diferencias entre los distintos tipos sociales del sector rural, siendo muy dificultoso para las familias con menores recursos costear los gastos obligatorios que implican vacunaciones anuales, introducir productos cárnicos en el mercado debido a las reglamentaciones vigentes, entre otros.

Ante esta realidad las familias campesinas de Luracatao vienen trabajando orgánicamente, desde hace tres años, hacia el interior de sus comunidades en el sentido de mejorar sus condiciones de vida, con apoyo de ONGs locales, el INTA y el Municipio de Seclantás, entre otras acciones, se propusieron un trabajo articulado y autogestivo para poder garantizar la campaña de vacunación obligatoria del año 2005, a pesar de los altos costos que tenían que cubrir.

Se organizan

A diferencia de años anteriores las diez comunidades de Luracatao se posicionaron frente a autoridades locales y veterinarios del SENASA, para que se les permitiera elegir un representante y dos vacunadores campesinos por comunidad para poder vacunar la hacienda sin tener que pagar al menos un vacunador externo. Los vacunadores y representantes locales se ofrecieron a realizar responsablemente el trabajo sin remuneración alguna por el bien común del lugar.

Las autoridades valoraron la capacidad instada y acordaron que la campaña se desarrollará bajo las condiciones establecidas localmente. Se realizaron reuniones intercomunitarias, a la que asistieron los representantes y los vacunadores de cada paraje, extensionistas de terreno y autoridades locales para brindar su apoyo y se planificaron las actividades, además, en forma participativa se estableció el cronograma de vacunación para la zona.

Actualmente la campaña se está llevando a cabo con una eficiencia altamente valorable, los campesinos se encuentran apropiados de la actividad y actuando, en consecuencia, lograron reducir el costo de la vacunación de ,50 a ,10.

Todos los vecinos que tienen vacas en el cerro las han bajado y han trabajado colectivamente, algunos enlazando, otros vacunando, llenando planillas y certificados, otros cobrando las dosis, las mujeres preparando el asado para la celebración de cada jornada, hasta los más pequeños se suman arriando entre juegos a los animales. De esta forma no solo se va desarrollando la camp

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