Por el dólar, el BCRA pasó a ser deudor de los bancos.

Brusca suba en la deuda emitida para retirar pesos del mercado...

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28deJuniode2005a las08:04

Por el deber que le impuso el presidente Néstor Kirchner de sostener el precio del dólar, el Banco Central (BCRA) resignó en el último mes, por primera vez tras la crisis, su condición de acreedor del sistema financiero para transformarse en un deudor más.

Mientras siguió cayendo el stock de los préstamos (redescuentos) que les dio a los bancos entre 2001 y 2002 para paliar su iliquidez, por las cancelaciones que éstos realizan, creció de manera acelerada el stock de deuda que les vendió (mediante la emisión periódica de letras y notas) para absorber buena parte de los casi $ 12.500 millones que inyectó al mercado para comprar US$ 4100 millones. El objetivo de estas operaciones es evitar que la cotización del dólar caiga más allá de $ 2,90, piso fijado por el Gobierno.

Esa cuenta, que había sido superavitaria para el Central hasta ahora, lo muestra ahora en rojo por $ 4500 millones: mientras los bancos le adeudan $ 18.460 millones, la entidad que conduce Martín Redrado ya les debe a éstos más de $ 23.000 millones. Si se agregan los pases pasivos (préstamos de corto plazo de la banca al BCRA, por los que hoy reciben una tasa del 4,25% anual), que eran prácticamente inexistentes hasta hace un año, la deuda suma otros $ 8200 millones.

El dato, hasta ahora anecdótico, es seguido de cerca por los analistas. Muchos recuerdan que el desbalance en las cuentas del Banco Central -en particular su déficit, conocido como "cuasi fiscal"- estuvo entre los causantes de una inflación descontrolada en los años 80.

La situación actual dista de la de aquellos años. En parte, porque ahora la compra de dólares permitió que en los últimos doce meses las reservas en poder del BCRA crecieran en más de US$ 5500 millones. Y porque de la inversión financiera de esas tenencias recibe unos $ 1600 millones al año, que hoy le ayudan a mantener la cuenta final en un tranquilizador azul. "Lo que puede inquietar es la dinámica", indicó el analista Pablo Curat, consultado por LA NACION al respecto, para quien el Central aún tiene margen para manejarse.

Los analistas también reparan en el distinto costo que tienen ambas deudas. Mientras por los redescuentos los bancos pagan una tasa equivalente al CER más 3,5% anual (lo que equivale hoy a un interés del 13%), por la deuda que le compraron al BCRA reciben entre un 5 y 6% anual. "Con lo cual el stock de letras y pases pasivos necesitaría desbordarse mucho más para causar problemas", indican.

El stock de Lebac/Nobac aumentó durante junio en casi $ 4000 millones, y el de pases pasivos en otros $ 2300 millones. Para la consultora MVA Macroeconomía, "si bien aún no hay motivos para hacer sonar la alarma, va a haber que seguir de cerca estos números si continúa creciendo fuerte el stock de letras".

Por lo pronto, una prueba de la complicada dinámica en la que quedó inmerso el Central por sostener al dólar (ayer compró otros US$ 89,3 millones para dejar la cotización en $ 2,90, y acumula US$ 1453,1 millones en el mes) se verá hoy, cuando intente renovar un vencimiento de letras por $ 1300 millones sin mucho margen para decir no.

Para cerrar el octavo trimestre de cumplimiento del programa monetario deberá evitar que esos pesos -hasta ahora esterilizados- vuelvan a la calle, aunque le toque otra vez pagar más para lograrlo.

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