El BCRA deberá retirar de la plaza $ 2 de cada 3 que emita.

Los analistas advierten que las tasas de interés pueden llegar a subir más...

02deJuliode2005a las08:14

Pese a haber logrado cumplir con las metas monetarias por octavo trimestre consecutivo, el presidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado, no tiene margen para relajarse.

Las estimaciones sobre lo que podría ocurrir en el tercer trimestre muestran que -de mantenerse el plan actual- el BCRA estará obligado a esterilizar en promedio $ 2 de cada 3 que emita por seguir comprando dólares para mantener su precio en el nivel que le pide el presidente Néstor Kirchner: por encima de 2,90 y, mejor aún, lo más cerca posible de 3 pesos.

El dato surge de reparar en el aumento que puede tener la base monetaria amplia (BMA), según lo dispuesto en el programa actual, desde el cierre de la meta trimestral, producido anteayer, hasta el próximo vencimiento de fines de septiembre. El stock de pesos, que terminó junio en $ 51.650 millones, debería entonces no superar los 53.980 millones, con lo cual, para mantenerse en caja, podrá subir apenas 2330 millones.

Si se computa que ayer arrancó el mes con una compra de US$ 84,6 millones (volcó unos $ 250 millones al mercado) para mantener el dólar a 2,90, se observa que el margen de acción se reduce más.

La cifra dista de los más de $ 7600 millones que, según cálculos del Banco Río, se expandirá la BMA por la compra de dólares que el BCRA realice en ese lapso, estimada por el estudio en US$ 40 millones por día. De allí surge entonces que tendrá que esterilizar (retirar de circulación temporalmente) más del 66% de los pesos liberados, es decir, casi $ 5300 millones para poder seguir cumpliendo con la pauta, tomando sus valores superiores.

Si, por el contrario, el BCRA decidiera seguir las recomendaciones sobre el manejo de la política monetaria y la inflación que acaba de hacer el FMI (le aconsejó llevar la BMA hacia su piso), el monto por esterilizar crece a más de 9350 millones, una suma ambiciosa y difícil de lograr, a menos que acepte afectar el nivel de actividad.

En cualquier caso, si se mantiene la política de sostener el tipo de cambio (lo que parece descontado), "la compra de divisas y la posterior necesidad de esterilizar los pesos que se emitan probablemente derive en mayores alzas en las tasas", opinó el analista Rodrigo Park, del Banco Río.

Durante el segundo trimestre, el BCRA absorbió pesos mediante la colocación de títulos de deuda (Letras y Notas por $ 4800 millones), la concertación de pases pasivos ($ 400 millones), la colocación de títulos del Tesoro ($ 139 millones) y el cobro de redescuentos que habían sido otorgados en 2001 ($ 1100 millones).

Para hacerlo debió pagar cada vez más. Por las letras cortas (de 1 a 3 meses) abonó hasta 2,4% más y por las más largas (a un año) hasta 1,6% por arriba de lo que venía pagando hasta un trimestre antes. También debió incrementar las tasas para las operaciones a 7 días del 2,75/3,25% anual al 4,25/5,25%, amén de volver a ofrecer concertar operaciones a un día (al 3,75%) para tener espacio para manejar los números en las jornadas más "calientes".

Los banqueros creen que el BCRA optará, en adelante, por otra baja en los encajes (la proporción de dinero que obliga inmovilizar), para estimular que los fondos que hoy suman a la BMA (porque se consideran parte de la caja de los bancos) pasen a engrosar el stock de pases pasivos (quedan esterilizados), sin necesidad de seguir subiendo su rendimiento.

Precisiones sobre los encajes

El Banco Central (BCRA) aclaró ayer que las divisas que ingresen en el país para refinanciar deudas financieras privadas están sujetas al plazo mínimo de un año de permanencia en la Argentina, según las últimas medidas de control de capitales establecidas por el Gobierno.

No obstante, la entidad que p

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