La recaudación volvió a crecer con fuerza en junio.

Impulsada por Ganancias, ascendió a $ 11.054,2 millones, un 16,8% más que hace un año...

02deJuliode2005a las08:19

Las empresas debieron pagar el mes pasado el equivalente al 25% de lo que habían abonado como impuesto a las ganancias de 2004 a modo de anticipo de los beneficios del año actual. Así fue como la recaudación de este gravamen creció un 23,8% interanual y contribuyó a que los ingresos tributarios totales aumentaran un 16,8%, mostrando "un desempeño más que adecuado", según el jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad.

El Estado recolectó $ 11.054,2 millones, por lo que fue "el junio más alto de la serie histórica", según Abad. Un tercio proviene de Ganancias; el 27%, de la recaudación neta del IVA; el 10%, de las retenciones a la exportación; el 9%, de las contribuciones patronales, y el 7%, del impuesto a las transferencias bancarias, o al cheque, tal como se lo conoce popularmente.

"Con este nivel de ejecución, seguro que vamos a alcanzar la pauta anual", predijo Abad, en referencia a su meta de recaudar este año más de $ 100.000 millones. En el primer semestre ingresaron 57.792,4 millones, un 17,9% más que en el mismo período del año anterior. En el presupuesto se preveía un alza de los ingresos del 12 por ciento.

"El resultado de la recaudación es razonable con una economía que creció en el primer semestre un 8,3 u 8,4 por ciento y que tiene una inflación apenas por debajo del 8 por ciento anual", explicó el economista jefe del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Alfredo Gutiérrez Girault. Para la segunda mitad del año, el analista prevé un ascenso del 15% o 16% en la recaudación impositiva.

Además de los $ 692,2 millones de incremento de ingresos por el impuesto a las ganancias, la recaudación también creció por el impulso de las contribuciones patronales y del comercio exterior. Las primeras crecieron un 26,4%, entre otros factores, por el incremento del salario, la elevación del límite de la remuneración sujeta a contribuciones a cargo de los empleadores y al aumento del empleo registrado, según la AFIP.

Las retenciones reportaron un 28,6% más no sólo por el salto de las exportaciones, sino también por el encarecimiento del petróleo, gravado por una alícuota mayor porque el barril merodea los US$ 60.

Por IVA ingresó un 3,6% más. "Se vio atenuado por las mayores devoluciones, que fueron 212,1% superiores", observó la AFIP en su informe. Se trata del reintegro del gravamen a los exportadores y de compensaciones de otros impuestos contra el pago de IVA.

El director de la consultora MVA, Javier Alvaredo, opinó que el bajo crecimiento de la recaudación del IVA no muestra una desaceleración de la economía. "En contra de esa percepción está la suba de ingresos por el impuesto al cheque", apuntó.

La recolección del tributo a las cuentas corrientes subió un 23,7 por ciento. La variación responde al "mayor nivel de actividad económica", según la AFIP. La administración también destacó el alza del 28,1% en los impuestos internos coparticipados, fundamentalmente porque la inflación impactó en el gravamen interno al tabaco. En cambio, cayó un 17% la entrada por el tributo a la ganancia mínima presunta por el mayor cómputo como pago a cuenta de Ganancias. La mayor recaudación facilita los pagos de la deuda y también la posibilidad de aumentar el gasto, que sube a un ritmo del 20% en el año, frente al 14,4% de la suba presupuestada. Una parte del incremento es automático porque los mayores ingresos obligan a más transferencias a las provincias, según la coparticipación. Fuera de la ley de gastos sólo subieron las jubilaciones mínimas, entre otros rubros.

Gutiérrez Girault prevé un superávit fiscal primario del 4% del producto bruto interno (PBI), pero advierte dos riesgos por las mayores erogaciones: inflación y consolidación de un

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