Sostener el dólar sale caro y dejarlo caer, también.

El nivel actual trae mayores ingresos fiscales gracias a las exportaciones...

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04deJuliode2005a las08:41

La continua intervención del Banco Central para sostener el valor nominal del dólar en torno de los 2,90/3 pesos es una clara demostración de que el tipo de cambio actual no es de "equilibrio"

Eso es, no responde a la oferta y a los requerimientos de la actividad económica sino que obedece, por sobre todas las cosas, a razones de política o de estrategia económica, más específicamente a objetivos fiscales por parte del Gobierno.

¿Por qué quiere Economía que el dólar se mantenga en torno a $ 2,90/3? Sin duda porque le permite aplicar las retenciones a las exportaciones que son hoy una importante fuente de recursos del Tesoro con los cuales paga los servicios de la deuda externa, que no cesan.

Pero para sostener el precio del dólar, el Banco Central debe emitir pesos y eso origina otros problemas, como la colocación de títulos públicos para absorber los pesos que origina la emisión para respaldar las adquisiciones de dólares. O sea, sostener el dólar no es gratuito y origina una suba de la tasa de interés por las absorciones de moneda que se ve obligado a hacer el Banco Central.

En mayo y en junio recientes el Banco Central tuvo acceso a 1.500 millones de dólares mensuales, cifra creciente frente a los 900 millones mensuales gestionados en el último período del año pasado y los 350 millones de dólares comprados en el primer cuatrimestre de 2005.

De esta manera, el cumplimiento de la deuda externa sigue condicionando la realidad económica, las expectativas y los factores de presión.

Todo esto introduce un dilema adicional. Porque un dólar más alto que el de "equilibrio" significa una carga para el conjunto de la sociedad que debe pagar más caro buena parte de los insumos que vienen del exterior. De la misma manera, también pesa sobre los precios internos de los productos de exportación. En parte, que la tasa de inflación anual se estime en torno del 8 al 10 por ciento es el resultado de ese dólar más caro.

Las exportaciones han subido 15 por ciento en los primeros cuatro meses de este año. En cantidades vendidas el alza es del 21 por ciento, si bien los precios bajaron un 3 por ciento. Del otro lado este año, hasta abril, las importaciones habían subido un 32 por ciento respecto a igual tramo de 2004.

Claro está que un dólar más bajo —como reclama el FMI— también es funcional al cumplimiento de la deuda. Porque con igual superávit fiscal como el actual, en los hechos un récord a nivel mundial (supera los US$1.000 millones por mes ) el Gobierno podría adquirir más dólares para ir a las ventanillas tras los compromisos externos. En definitiva, por una u otra vía, la deuda es el punto hacia donde confluye la política económica.

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