Fue mayor de lo previsto la inflación de junio: 0,9%.
La suba fue impulsada por alimentos, alquileres, expensas y mantenimiento del hogar...
La inflación le deparó una desagradable sorpresa al Gobierno. Ayer, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer el índice de junio, que registró un alza del 0,9%, superando ampliamente las expectativas oficiales y privadas. En los últimos días, distintos funcionarios y economistas habían pronosticado que la inflación del mes anterior se iba a ubicar entre el 0,5 y el 0,6 por ciento.
Del aumento del 0,9%, la mayor incidencia fue atribuida a las subas registradas en los alimentos (0,8%) y en distintos servicios privados y públicos vinculados principalmente con la vivienda, como alquileres, expensas, luz, gas y mantenimiento del hogar (servicios de electricidad, plomería), que en promedio aumentaron 4,1 por ciento (ver Pág. 2).
En el caso de los servicios, los aumentos responden a lo que los economistas llaman inflación reprimida, ya que se trata de rubros que prácticamente habían permanecido congelados desde la devaluación del peso, en enero de 2002, por más que el costo de vida acumula desde entonces un alza superior al 60 por ciento.
Por su parte, los precios mayoristas subieron en junio el 0,1% y en los primeros seis meses del año sumaron un avance del 3,6%, mientras que la canasta básica de alimentos cerró el último mes con un alza del 0,4 por ciento.