Economía refuerza la presión a empresas por los precios.

Negocia acuerdos con varios sectores y quiere evitar que se acepten alzas salariales desmedidas...

14deJuliode2005a las08:04

Entre elogios y rechazos, el Ministerio de Economía ratificó ayer que vigilará que los aumentos de sueldos no redunden en una mayor inflación, y precisó que su preocupación por este contagio está dirigida tanto a empresarios como a sindicalistas. "Cuando dijimos que vamos a monitorear los acuerdos salariales, lo hicimos para dar un mensaje a todas las partes", reconoció ayer a LA NACION el subsecretario de Coordinación Económica, Fernando Nebbia, que está participando de nuevas negociaciones con el sector privado para evitar alzas de precios en los sectores de pollos, carne vacuna, lácteos, cueros y agua mineral.

La atención del Ministerio de Economía, no obstante, se centrará más en la actitud de los empresarios. "A veces, la patronal acepta un acuerdo [con los sindicatos] sólo por llegar a un acuerdo, sin importarle cuánto suban los salarios, porque piensa que después va a transferir ese aumento a los precios. Esto no es razonable", se explayó Nebbia.

El subsecretario de Coordinación Económica explicó que, como todo aumento de remuneraciones eleva los costos, "hay que mirar qué pasa en la negociación" entre compañías o sectores y gremios. Para ese monitoreo, Nebbia confirmó que la cartera que conduce Roberto Lavagna precisará de la colaboración del Ministerio de Trabajo. En esta dependencia, que dirige Carlos Tomada, aclararon ayer que guardarán silencio acerca de la iniciativa de Economía.

En cambio, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, respaldó públicamente la vigilancia del Palacio de Hacienda sobre la relación entre los sueldos y la inflación. "Hay datos que son incontrastables, les pese a quienes les pese y le guste a quien le guste", declaró Fernández a Radio América. "La verdad es que enojarse con Lavagna porque cuenta lo que dice el índice [de inflación] es enojarse con el cartero que trae la noticia. Del 0,9 por ciento, que fue el índice de inflación del último mes, un tercio corresponde a gastos que tienen que ver con alquileres y consorcios. Esto ocurre en un mes donde los consorcios otorgaron un aumento [a los encargados], que efectivamente no es mucho, que oscila en el 12 por ciento."

Economía también seguirá analizando los aumentos de precios de productos que pesan en el indicador de inflación o en el bolsillo de los consumidores, como lo viene haciendo desde marzo pasado. En caso de detectar fuertes alzas en esos artículos, iniciará negociaciones con los fabricantes para arribar a acuerdos que reduzcan los valores de ciertos ítem. Así sucedió con la carne vacuna, el pollo, los lácteos y el cuero, pero por estos días están venciendo todos esos convenios.

Los funcionarios de Economía se reunirán hoy o mañana con los representantes de los frigoríficos de carne bovina, más allá de que hace una semana el subsecretario de Programación Económica, Sebastián Katz, había dicho que aún era innecesario sellar otro convenio, porque en esta época del año suelen registrarse bajas de precios estacionales. "Lo estamos analizando", contó ayer Nebbia. La semana próxima se encontrarán con los curtidores. "Estamos por renovar el acuerdo", aludió el subsecretario de Coordinación Económica al pacto con los productores avícolas. En cambio, persiste el conflicto con los fabricantes de leche y quesos, porque éstos dicen que no pueden seguir cumpliendo el pacto.

Junto con la Secretaría de Agricultura, la de Política Económica estudia cómo impedir el encarecimiento de los lácteos. "Más retenciones o cupos a la exportación. Hay que ver cuál de las dos opciones da mejor resultado, no sólo en términos de precios, sino para perjudicar lo menos posible el desarrollo del sector", expuso Nebbia. Mañana se celebrará un encuentro con los tamberos.

Supermercados, en revisión

El

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