Descartan medidas drásticas para combatir la inflación.
El Gobierno continuará buscando una baja en las tasas de interés y acuerdos de precios...
Aunque los números de la inflación sean cada vez más preocupantes, el Gobierno descarta la posibilidad de aplicar recetas ortodoxas y apuesta a controlar los precios mediante la combinación de control de las tasas de interés, acuerdos de precios sectoriales y una política fiscal moderada.
Altas fuentes del Palacio de Hacienda negaron a LA NACION que "el rumbo pueda cambiar", aunque el índice de precios de julio se acerque el 1,5%, acumulando un incremento del 7,5% en los primeros siete meses del año.
El Ministerio de Economía preveía una banda inflacionaria del 8 al 11% para este año, y ahora cree que el resultado estará "en el techo" de ese rango, superior al pautado por el Banco Central (del 5 al 8%).