La soja continúa siendo la favorita.

Los primeros cálculos para la campaña agrícola 2005/2006 favorecen a las oleaginosas en detrimento de los cereales; el trigo y el maíz no prometen resultados muy atractivos...

30deJuliode2005a las08:15

"Los primeros cálculos para la campaña agrícola 2005/2006 favorecen a las oleaginosas en detrimento de los cereales; el trigo y el maíz no prometen resultados muy atractivos, y eso se nota en las ventas de insumos", explicó el titular de una agronomía de Trenque Lauquen, en conversación con un cliente que pasó por el negocio para consultar precios. "El orden de preferencias tiene a la soja en primer lugar; hay interés por el girasol, por sus altos precios, y muy pocas ganas de sembrar maíz", adelantó el vendedor.

La actitud de los productores no es caprichosa: los cálculos efectuados por María Castro, de Aacrea, son contundentes: con 25 quintales por hectárea, la soja promete un margen bruto de US$ 240 por hectárea, mientras que con 35 qq/ha se llega a US$ 379. Un maíz de 70 qq/ha, en cambio, produciría US$ 156, y uno de 90 qq/ha, US$ 265. Estas diferencias del orden del 50% a favor de la oleaginosa tornan muy dificultoso cumplir con la diversificación y alternancia de cultivo de granos gruesos.

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Las diferencias también son abrumadoras en los costos de implantación. Sembrar una hectárea de maíz con buena tecnología requiere US$ 220 por hectárea como promedio, exactamente el doble de lo que se necesita para la soja. Los ítems con mayor incidencia son la fertilización con urea y el fosfato de amonio (US$ 92 por hectárea); semilla (US$ 57); labores (US$ 33), y herbicidas (US$ 33).