El crudo cerró con otro récord: 63,89 dólares.

No está prevista una suba de combustibles en la Argentina...

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09deAgostode2005a las08:05

Preocupa a los petroleros locales la diferencia de precios con el exterior

También consideran que la inflación presiona el valor de las naftas en el mercado doméstico

Por ahora, el valor de los combustibles en el mercado doméstico no se va a modificar. Sin embargo, otro récord del petróleo -que ayer cotizó muy cerca de los 64 dólares por barril y marcó un nuevo hito histórico- volvió a poner en estado de alerta a los petroleros locales, que miran de reojo el precio internacional.

Sucede que al valor del crudo, que terminó en US$ 63,89 en el mercado de Nueva York, se le suma la presión inflacionaria que, según estimaciones oficiales, rondaría el 10,5 por ciento. Con este panorama, la estabilidad de los productos derivados del petróleo se hace cada vez más difícil.

"Hay una gran preocupación, especialmente en las comercializadoras y refinadoras [que no producen petróleo y tienen que comprar el crudo en el mercado local]. Estos precios impactan realmente en los precios operativos, porque, además, hay que sumar la inflación", comentaron por lo bajo en una de las petroleras locales.

En el sector, todos miran el comportamiento de la petrolera española Repsol YPF, la líder en el mercado local. "La empresa no tiene previsto ningún aumento por el momento. Esta es la política de la compañía", dijo a LA NACION una fuente de la empresa.

En la Argentina existe un sistema de retenciones a las exportaciones petroleras que funciona como un remedio para mantener los precios domésticos de los combustibles: el Gobierno se queda con el 45% del precio cuando el crudo supera los 45 dólares por barril.

También está vigente un acuerdo mediante el cual las productoras -Repsol YPF, Pan American Energy, Chevron San Jorge y Petrobras- les venden a las refinadoras locales, como Shell y Esso, el barril de crudo -159 litros- a la cotización en Nueva York menos un 45 por ciento.

"Las que se llevan la peor parte son las refinadoras", dijo un ejecutivo de una de las empresas productoras de petróleo. "Ellos ven cómo aumenta la principal materia prima para la fabricación de combustibles y no pueden hacer demasiado", agregó.

Ahora bien, si la Argentina no tiene un mercado regulado, ¿por qué no aumentan las empresas? En realidad, nadie quiere hablar de aumentos de los combustibles, especialmente en un año electoral.

Cuando los petroleros miran los números del mercado local, no olvidan el boicot a Shell al que llamó el presidente Néstor Kirchner cuando esa compañía decidió subir sus naftas.

Escalada mundial

Ayer, el precio del petróleo alcanzó otro récord en Nueva York al superar por primera vez en la historia los 63 dólares el barril, al llegar a 63,99 y después cerrar la jornada en 63,89 -un 2,6% más que al cierre del viernes pasado-, impulsado por el temor a una escalada del terrorismo en Arabia Saudita.

Los precios del petróleo son impulsados al alza, además, por la alta demanda de naftas en los Estados Unidos, que ha llevado a las refinerías de ese país a operar a cerca del 100 por ciento de su capacidad instalada.

En términos reales, es decir, descontando el impacto de la inflación, los precios del petróleo están por sobre los niveles vistos durante el embargo árabe de petróleo en 1973 y 1974, aunque aún por debajo de los máximos posteriores a la revolución iraní de 1979 -cuando llegó a US$ 78,46- y a los tiempos de la guerra de Irán-Irak, cuando tocó los US$ 82,15 por barril.

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