Kirchner mueve sus fichas en el BCRA.

Funcionarios de su confianza ocuparán la superintendencia y la sindicatura; también ya le busca reemplazo a Branda...

09deAgostode2005a las08:25

El presidente Néstor Kirchner aprovechará las vacantes que se producirán en los próximos días en el directorio del Banco Central (BCRA) para aumentar su control directo sobre ese sensible organismo monetario.

Fuentes de la Casa Rosada descuentan que "avanzarán tres casilleros", según describen. Aluden así a las vacantes que se producirán este viernes cuando caduquen los mandatos del superintendente de Bancos, el contador duhaldista Jorge Levy, y del síndico titular del BCRA, Marcelo Griffi.

La tercera vacante, según sus cálculos, llegará unos días más tarde, cuando la comisión parlamentaria citada para analizar la situación del actual vicepresidente segundo del BCRA y ex senador, Ricardo Branda (a quien la Justicia recientemente procesó por su supuesta participación en el cobro de coimas para aprobar la reforma laboral, durante el gobierno de la Alianza) haga público su veredicto y deje allanado el camino para que Kirchner remueva al funcionario para reemplazarlo por otro más afín (de lo que se informa en la sección Política).

Según pudo averiguar LA NACION de fuentes confiables, el sesgo que tendrán los reemplazos revela la intención de "ganar espacios".

Mientras el cargo de Levy (quien tiene mandato otros dos años como director) está desde hace meses destinado al actual vicesuperintendente, el kirchnerista Waldo Farías, la vacante que produzca el ascenso de éste será utilizada para promover a esa estratégica dependencia (que controla a los bancos) al hoy director y también kirchnerista Eduardo Cafaro.

El "Cachi" Farías, como se lo conoce en el kirchnerismo, se desempeñó como ministro de Economía de Santa Cruz, y tras la asunción de Kirchner como presidente pasó fugazmente por el directorio del Banco Nación y la jefatura de la Lotería Nacional, antes de recalar finalmente en el Central, aunque no sin superar varios tropiezos: la aprobación de su pliego fue demorada porque aparecía como "deudor moroso" en la base de datos por una deuda con su tarjeta de crédito (que luego canceló) y existía una denuncia en su contra de la Oficina Anticorrupción por "omisión maliciosa", al no presentar en término su declaración jurada como titular de Lotería (que la jueza María Servini de Cubría sobreseyó más tarde).

Cafaro, por su parte, jugó un papel clave en el envío al exterior de los fondos de Santa Cruz, en trámite de repatriación, según se anunció.

Para el resto de los cargos anoche había una lista con varios nombres (algunos con prosapia kirchnerista, otros con afinidad reciente), en cuya confección algo habría tenido que ver el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aunque la decisión final quedará en poder de Kirchner.

Por lo pronto, ayer Branda se preparaba para dar batalla. Al mediodía dirigió una carta a los miembros de la Comisión bicameral del Congreso, reclamando le dejen ejercer su defensa. En ese escrito, de tres carillas, pidió tener acceso al expediente (y que se lo autorice a sacarle fotocopias) y que se lo cite a exponer su descargo. Sobre el final, advirtió que se reserva el derecho de accionar "ante órganos competentes a efectos de hacer prevalecer las garantías constitucionales del debido proceso".

El presidente del BCRA, Martín Redrado, comenzó a meditar el impacto que los cambios pueden tener en el espacio con que cuenta para conducir sin contratiempos la institución.

En el directorio, Redrado padece la recurrente oposición de algunos miembros identificados como lavagnistas, como Félix Camarasa, Alfredo O´Connell o Zenón Biagosch, los que en ocasiones cuentan con el apoyo de Arnaldo Bocco, y según definió ayer un director que se cuenta entre sus críticos "por momentos funcionan casi como una bancada opositora".

Temas en esta nota