El efecto inesperado del alza de las tasas de la Fed.
Los tipos a corto y largo plazo convergen y presionan a la banca...
La incesante campaña de la Reserva Federal de Estados Unidos por dominar la inflación ha creado un extraño escenario de inversión: un "aplanamiento" de la curva de rendimiento, que está presionando a los bancos y las firmas de Wall Street, y que en el pasado ha presagiado un empeoramiento de la economía.
A medida que la Fed se prepara para elevar hoy sus tasas de interés a corto plazo por décima vez consecutiva en 14 meses, del 3,25% al 3,50, las tasas de interés a largo plazo permanecen obstinadamente bajas.
Eso ha llevado a algunos observadores del mercado a predecir que la diferencia entre las tasas cortas y largas, conocida como la curva de rendimiento, desaparecerá hacia fines de año.
Con ese panorama, los consumidores y las compañías estadounidenses acabarían pagando la misma tasa por los préstamos de corto y largo plazo, sean certificados de depósito o bonos a largo plazo.