La Fed reiteró su receta y alivió a los mercados.

Subió por décima vez consecutiva la tasa, que quedó en 3,5%...

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10deAgostode2005a las08:08

Fue un ajuste previsible, según los analistas

El organismo ratificó su política gradualista de manera explícita

Se recuperaron los activos financieros de los mercados emergentes

Los precios de los bonos y de las acciones emergentes (entre los que se cuentan los papeles locales) se recuperaron ayer tras confirmar la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed, según sus siglas en inglés) los pronósticos previos en relación con un nuevo incremento moderado en la tasa de interés de referencia para ese mercado y la continuidad de una política gradualista de ajuste.

La Fed la elevó de 3,25 a 3,50% anual, después de aplicar la décima alza consecutiva de 25 puntos en ese indicador, que creció un 2,5% desde junio de 2004 y suele regular el flujo de las inversiones financieras en el mundo.

Pero lo que más tranquilizó a los inversores fue el tono neutral del comunicado que difundió ese organismo (volvió a hablar de "moderación"), que parece indicar que hacia fines de año -o la primera parte de 2006- el ajuste en los tipos de interés podría concluir sin que los mercados emergentes sufran la asfixia financiera que padecieron en los anteriores y más cercanos procesos de suba, aunque éstos se habían caracterizado por correcciones violentas.

"No hubo sorpresas negativas, y eso se transmite a los mercados emergentes, que son (...) adictos a las condiciones de liquidez generosas de la Fed", opinó Christian Stracke, analista de CreditSights.

Usualmente, un alza en las tasas tiende a subir el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU., quitando atractivo a los papeles emergentes, percibidos como más riesgosos. Hasta aquí, ese rendimiento no creció como en ocasiones anteriores, lo que ayudó a que las plazas emergentes se hayan mantenido tranquilas.

En junio de 2004, cuando se iniciaron los ajustes graduales, la tasa a 10 años (de mediano plazo) estaba en 4,65%. Ayer quedó levemente por encima de 4,39%, tras una leve baja.

Las de largo plazo, representadas por el rendimiento T-bond a 30 años, que entonces estaba en 5,36%, ayer cerró a 4,57%, mientras que las de dos años en seis meses subieron del 3,24 al 4%, lo que para los analistas revela que los mercados interpretan que las turbulencias por superar se concentran en esos plazos.

Con cada alza en las tasas de EE.UU. el resto de los mercados se vuelve un poco más cauteloso. En la antesala de las decisiones de la Fed, las bajas en los precios de todos los activos financieros emergentes terminan siendo mayores que las recuperaciones que exhiben en los días posteriores. Esa regla se verificó ayer, por ejemplo, entre los bonos del canje: el Par en pesos, que había caído anteayer un 3,7%, ayer sólo recuperó un 2,1%, y el Discount en igual moneda, que venía de caer un 3%, rebotó sólo un 0,84%. También rebotó la mayoría de los bonos locales y las acciones (en la Bolsa porteña, el índice Merval trepó un 0,67%). Entre los títulos más representativos de la Argentina se destacó la mejora del 1% que mostró el Boden 2012, que logró la misma recuperación que el Global 2040 de Brasil, el papel de referencia entre los emergentes. Pero no ocurrió lo mismo con los bonos locales largos en dólares, como el Par y el Discount.

Bajo impacto

A diferencia de lo que ocurría hace unos años, cuando cada suba de las tasas hacía crecer el costo de la deuda argentina, el proceso de ajuste actual tiene un acotado impacto. Se debe a que los bonos del canje (los más masivos) fueron emitidos a tasa fija. El alza dispuesta por la Fed sólo hace subir el costo del Boden 12 y el de la deuda con organismos internacionales en unos US$ 380 millones anuales.

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