El dólar finalizó la semana más entonado.

Sigue en alza la cotización mayorista...

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13deAgostode2005a las05:26

El precio mayorista del dólar acumula una recomposición de 23 centavos en una semana y media, una tendencia que se volvió a manifestar ayer cuando se negoció para grandes operaciones a $ 2,8825 por unidad, cada vez más lejos del piso de 2,8593 que tocó a mitad de la semana anterior.

A tono con esta sostenida mejora, el precio en el nivel minorista también dio señales de ascenso: no sólo finalizó la semana a un promedio de $ 2,89 para el tipo vendedor (subió un centavo en la semana), sino que además en algunas agencias ya se lo vendió a 2,90, lo que parece estar anticipando otra suba para los próximos días.

"Avanzó a paso sostenido todo el día, tanto por adquisiciones oficiales como de bancos privados", apuntó Pablo Solís, del Banco Banex. La conducta de los privados estaría revelando un cambio de expectativas respecto del futuro del dólar: antes todas eran bajistas (lo que ayudaba a incrementar las ventas), pero ahora hay quienes creen que subirá algunos escalones, por lo que se apresuran a comprar y ayudan a disminuir el esfuerzo oficial por que suba el precio, algo que quedó demostrado porque el Banco Central (BCRA) compró ayer apenas US$ 41 millones.

El cambio de tendencia, si bien está sostenido por la activa intervención oficial (el Central lleva adquiridos US$ 890,25 millones en el mes), se vio muy favorecido por una lenta, pero perceptible, modificación en las condiciones financieras internacionales relacionadas con los temores que causa la persistente suba del petróleo, algo que hizo que el creciente flujo de capitales que buscaba mayor renta en las plazas emergentes se haya detenido.

La mayor preocupación es el impacto inflacionario que la suba del crudo (que ayer alcanzó otro récord) puede tener en Estados Unidos. "Puede obligar a la Reserva Federal a acelerar la suba de tasas, lo que sería un duro golpe para cualquier mercado emergente", indicó un operador.

Como contrapartida, el menor esfuerzo que el BCRA debe realizar para apuntalar al dólar causa alivio entre los analistas locales, quienes se mostraban inquietos por la inyección de pesos por las constantes intervenciones cambiarias y los riesgos inflacionarios que supone, especialmente desde el lado de las expectativas.

Un informe del Banco Río recordó que en los primeros siete meses del año, para sostener el tipo de cambio en torno de $ 2,90 el BCRA adquirió US$ 5800 millones, tarea para la que debió invertir $ 15.400 millones. "Sin embargo, el esfuerzo que hizo para reducir la liquidez del mercado resultante de la fuerte compra de divisas podría no haber sido suficiente, ya que sólo esterilizó unos $ 11.600 millones, lo que generó una expansión monetaria de $ 3800 millones en el período", indicó.

Esa inyección de fondos, según el estudio, no sólo obedecería al deseo de apuntalar la demanda que conlleva la mayor actividad, sino, además, "a la intención de mantener muy bajas tasas de interés", las que se replegaron casi un punto en las últimas semanas.

Por Javier Blanco

De la Redacción de LA NACION

Otras señales

El cambio de tendencia que se observa en el mercado financiero internacional y el consecuente menor ingreso de fondos del exterior afectaron esta semana a las acciones y los bonos. Mientras que en la Bolsa los papeles líderes cerraron con una baja del 2,54% en el período (tras ceder ayer otro 1,15%), el índice del Mercado Abierto Electrónico, que mide la evolución promedio del valor de los bonos, cedió el 0,96% en 5 sesiones.

 

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