Temen que la crisis en Brasil afecte la economía argentina.

Preocupa a analistas y empresarios locales que se agrave el conflicto político en aquel país...

13deAgostode2005a las05:32

Los escándalos por corrupción que afectan en Brasil al gubernamental Partido de los Trabajadores (PT) se veían hasta ahora, desde la Argentina, con más curiosidad que alarma. Incluso los mercados brasileños parecían inmunes a las denuncias que llueven sobre Brasilia. Pero anteayer todo cambió: el caso llegó hasta el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, ayer el mundo financiero se alteró, y en la Argentina empresarios y economistas ya se preocupan por el impacto local que tendría una eventual desaceleración de la economía brasileña.

"Hasta ahora había cierto divorcio entre el problema político y la economía, pero en los últimos días esto empezó a cambiar", advirtió el director de la consultora Macrovisión, Luciano Laspina. "Si el escenario caminara hacia un juicio político contra Lula, habría una incertidumbre grande que primero se sentiría en los mercados y después en la economía en general", advirtió.

Brasil no terminará como la Argentina en 2001, según el director de Macrovisión, porque tiene solvencia, pero por su elevada deuda -de US$ 254.000 millones- está sujeto a una considerable vulnerabilidad. "No creo que haya un contagio financiero en la Argentina porque tenemos un panorama administrable, pero si el real se deprecia, habrá menos exportaciones hacia Brasil, más importaciones desde allá, sobre todo en sectores en los que tenemos baja productividad", dijo Laspina, en alusión a industrias protegidas, como calzado y textiles.

El real se había depreciado anteayer un 2,77% frente al dólar y ayer volvió a caer un 1,2%, al cerrar a 2,37 unidades por cada moneda estadounidense. La bolsa de San Pablo abrió ayer con una baja de más del 3%, pero terminó con un alza del 1,2%, que respondió a un "rebote de cobertura", según el economista Miguel Bein.

"Por ahora, la crisis brasileña no nos afecta porque el real estaba muy apreciado respecto del peso", observó Bein. El dólar cerró ayer a $ 2,89 en la City porteña. "El actual déficit con Brasil no es por una pérdida de competitividad de la Argentina, que está 20% más barata, sino por el diferente ritmo de actividad de los dos países: la Argentina crece a un porcentaje tres veces superior", aclaró el ex funcionario de la Alianza.

El gobierno de Brasil ya rebajó este año dos veces su previsión de crecimiento: al principio preveía un 3,8%, después pronosticó 3,5% y ahora habla del 2,8 por ciento. "El impacto, que ya está sintiéndose en nuestras exportaciones a Brasil, puede profundizarse", lamentó el economista Gastón Rossi, del Grupo Unidos del Sud. "Habría un derrame negativo porque Brasil demandaría menos e inundaría con sus productos a los vecinos", añadió Rossi.

"Eso nos ha pasado siempre", comentó, por su parte, el presidente de la Federación de Artefactos para el Hogar, Hugo Ganín.

La Argentina acumula 26 meses consecutivos de déficit comercial con el socio mayor del Mercosur y de enero a julio de 2005 totalizó un rojo de US$ 1909 millones. Las exportaciones, pese a la desaceleración brasileña, crecieron un 15,4%, hasta US$ 3488 millones y las importaciones se elevaron el 34,8%, a US$ 5397 millones.

En el primer semestre se vendieron a Brasil cereales por US$ 364 millones, productos químicos por 327 millones, plásticos y sus manufacturas por 328 millones, automotores y sus partes por 546 millones y carburantes por 269 millones. "La crisis de Brasil puede pesarnos temporalmente en algo, pero no habrá un desplome porque su economía es muy fuerte y está integrada con toda la región", se esperanzó Jorge Di Nucci, director de Ford.

"En este momento no vemos un problema con Brasil, pero lo seguimos de cerca porque las exportaciones de plástico suben en el segundo semestre y a Brasil va un cuarto de ellas", ob

Temas en esta nota