Lanzarán un bono en dólares a 10 años para pagar deuda.

Sería por 2.000 millones de dólares y se denominaría Boden 2015. Se regirá por la ley argentina. Ya hay sondeos con bancos de inversión...

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13deAgostode2005a las06:11

El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, estuvo sondeando durante toda la semana lo que se conoce como "el humor de los mercados". Concretamente, mantuvo conversaciones informales con los principales bancos de inversión internacionales para determinar qué posibilidades de éxito tendría la emisión de un nuevo bono. Las características de estos títulos ya estarían volcadas en una resolución a punto de ser emitida, según pudo saber Clarín, y serían las siguientes:

Se emitiría a 10 años de plazo, y su nombre de fantasía sería "Boden 2015";

El monto de la emisión rondaría los US$ 2.000 millones;

Lo más importante: estaría regido por la legislación argentina.

Las consultas de Nielsen y su equipo con los banqueros giraron en torno al tipo de bono, en el sentido de si tendría cupones de amortización periódicos o devolvería el capital de una vez y al vencimiento ("bullet"). También, si sería emitido a tasa fija o variable. Días atrás el secretario Nielsen, ante una pregunta de este diario, había admitido que el equipo económico estaba trabajando en una nueva emisión.

Meses atrás Clarín había anticipado, también, que una emisión exitosa de un bono en el mercado exterior sería una forma de presionar, según la opinión de Economía, sobre el FMI y los tenedores de bonos en default que no entraron al canje.

Según comentó un banquero que siguió de cerca el sondeo de Nielsen, los banqueros le habrían pintado un panorama auspicioso, aunque con algunas salvedades.

La primera de ellas apuntaba a que Economía debería hacer algún tipo de concesión al mercado. Esto quiere decir, ni más ni menos, que no debe ser muy rígido a la hora de fijar la tasa de interés. "Todo el mundo, ya sea una empresa o un Gobierno, paga una tasa superior a la del mercado, pero Economía hasta ahora no lo acepta", dijo la fuente.

Recordaba así las dos últimas licitaciones de Boden 2012, en las que no se cubrió el total de la emisión porque no se quiso convalidar una tasa superior a la que se podía obtener en el mercado.

La otra observación que hizo el mercado no se refería a temas locales, sino a la situación de Brasil, donde las denuncias de corrupción que golpean al gobierno de Lula se están haciendo notar en los mercados, bajo la forma de caídas en los precios de los bonos (y suba del riesgo país) y una devaluación del real luego de un año entero de revaluación de la moneda brasileña frente al dólar.

Lo cierto es que ni bien salió del default y emitió los nuevos bonos, el mercado financiero internacional parece sonreírle al Gobierno argentino. La liquidez internacional y el atractivo de los bonos en pesos ajustables por inflación (CER) se combinaron para despertar el interés por la deuda argentina entre los inversores, no solo locales (que están mejor preparados para interpretar el mapa económico y financiero) sino los extranjeros.

Eso le permitió al Gobierno tomar fondos del mercado para hacer frente a los vencimientos de deuda de este mes.

La facilIdad para volver al mercado luego de tres años largos, hicieron pensar a los analistas en que el acuerdo con el Fondo Monetario podría esperar más de lo pensado tiempo atrás. De hecho, ya se da por descontado que no habrá acuerdo este año y algunos ya se animan a vaticinar que si las condiciones financieras internacionales permanecen más o menos estables, el 2006 también podría ser atravesado, al menos hasta la mitad del año, sin firmar papeles ni condiciones con el FMI.

 

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