La economía habría crecido un 9% en el primer semestre.

El clima preelectoral no frenó la recuperación, estiman los analistas; buen pronóstico anual...

16deAgostode2005a las08:08

A medida que se acercan las elecciones de octubre el temor de que las internas dentro del Partido Justicialista tengan un impacto negativo en la economía parece ir disipándose. Impulsada por un segundo trimestre que resultó mejor de lo esperado, la economía habrá cerrado la primera mitad del año con un crecimiento cercano al 9 por ciento.

Si bien sólo hoy por la tarde el Indec difundirá el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), fuentes del Ministerio de Economía dejaron trascender que la suba en el primer semestre se ubicará en torno del 9 por ciento, con lo que la economía habrá completado en junio el 31er mes consecutivo de crecimiento.

El EMAE es un adelanto mensual de la evolución del producto bruto interno (PBI) que releva los niveles de actividad en la industria, el comercio, los servicios y el sector agropecuario. Los datos del PBI se difunden en forma trimestral.

Los datos oficiales que se darán a conocer hoy corresponden al mes de junio, es decir, antes de que las negociaciones entre el presidente Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde terminaran fracasando. Sin embargo, los economistas consultados por LA NACION coinciden en que, al menos hasta ahora, la interna del Partido Justicialista y el clima preelectoral no tuvieron impacto en la marcha de la economía.

"A pesar de que no hubo un acuerdo entre Kirchner y Duhalde, que era el peor escenario posible, la campaña electoral no está afectando a la economía y se consolida la idea de que después de las elecciones no va a haber grandes cambios en la política oficial", explicó Javier Alvaredo, de la consultora MVA.

El economista Luis Secco también comparte esta visión optimista, aunque advierte que el único escenario que podría hacer peligrar el crecimiento del PBI es una eventual derrota del oficialismo en las elecciones de octubre.

"La propia dinámica de la economía es más importante que todo lo que pueda pasar en materia política. En este sentido, el único peligro que se percibe sería una derrota del oficialismo, algo que no está previsto por ninguna encuesta", explicó Secco.

En la misma línea también se pronunció el economista Pablo Rojo. "Si los candidatos de Kirchner no alcanzan los niveles esperados de votos habría un efecto negativo sobre las expectativas", sostiene el ex presidente del Banco Hipotecario en la administración de Carlos Menem.

Perspectivas

La buena performance alcanzada en la primera mitad del año también determinará un cambio en las proyecciones de crecimiento del PBI para todo el año. En Economía no modificaron la previsión oficial de una suba del 6 por ciento para 2005, aunque distintas estimaciones privadas ya señalan que la expansión se ubicará por encima del 7 por ciento, y algunos ya se atreven a pronosticar un alza cercana al 8 por ciento.

"Desde el año pasado estamos esperando una lógica desaceleración de la economía, que no llega. Y por los datos preliminares que barajamos, julio también fue un buen mes, y algo parecido está ocurriendo en agosto, con lo que el año podría cerrar con una suba del PBI cercana al 8 por ciento", argumentó Alvaredo.

Para lo que resta del año, Rojo también espera que se mantengan las altas tasas de crecimiento, con lo que 2005 cerraría con un crecimiento del 7,5 por ciento. Sin embargo, destaca que la inflación tendrá un impacto negativo en los niveles de consumo.

"El primer semestre fue mejor de lo esperado porque confluyeron varios datos positivos, como la recuperación de los precios internacionales de las materias primas, la suba del precio del petróleo y la fortaleza de la economía norteamericana, pero creo que en el frente interno se va a producir un freno en el consumo como producto de la inflación, que se va a mantener alta no sólo dur

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