Bonistas: el embajador de Italia pide soluciones.

Roberto Nigido vive sus últimas horas como embajador de Italia en Buenos Aires...

27deAgostode2005a las08:21

Roberto Nigido vive sus últimas horas como embajador de Italia en Buenos Aires. Este lunes, cuando se suba al avión que lo llevará de vuelta a Roma, habrá finalizado su misión en nuestro país luego de cuatro años. Llegó en noviembre de 2001, aún a tiempo de que Fernando de la Rúa recibiera sus cartas credenciales. Asistió a su caída, al desfile de presidentes, al corralito y al corralón, a la recuperación posterior: "Se debe mucho a una acción sabia del Gobierno en un mar completamente desconocido", reconoció Nigido en una entrevista con Clarín, en su residencia de Billinghurst y avenida Del Libertador.

Próximo a cumplir 64 años y 40 de carrera diplomática, Nigido afirma que el principal tema bilateral es que el Gobierno brinde una "solución" a los bonistas italianos que quedaron fuera del canje de la deuda. Como sea, la tarea quedará para su sucesor. El designado es Stefano Ronca, actual embajador en Bucarest.

—Embajador, las relaciones bilaterales no salieron indemnes de la crisis argentina.

—Salieron fortalecidas por la crisis. Italia intervino inmediatamente para brindar toda la ayuda posible, que no es importante en términos económicos, es más de sostén político y moral. Las dificultades nacieron de un problema contingente, la deuda en manos de acreedores italianos. No se sabía que había tanta.

—¿Pero no hubo un daño?

—Sí, porque había un problema serio por la deuda en default, con medio millón de italianos involucrados. Esto no ha dañado, ha tocado las relaciones bilaterales. Pero hemos seguido trabajando para que esta situación coyuntural no afectara las relaciones de fondo. Hay un compromiso fuerte de los dos gobiernos de solucionar estos problemas. Pero en cuestiones de fondo se siguió trabajando de manera muy eficaz.