El BCRA jugó fuerte para sostener al dólar.

Adquirió ayer más de US$ 100 millones...

Por
07deSeptiembrede2005a las08:32

Fue la mayor compra en un mes.

Para retirar más pesos y alargar el plazo elevó en más de un punto las tasas que paga por su deuda a mediano plazo

Ni aun así convenció a muchos bancos

El Banco Central (BCRA) se vio obligado ayer a contrarrestar los efectos que el persistente ingreso de fondos para inversiones financieras tiene sobre la cotización del dólar, aunque para lograrlo tuvo que redoblar su apuesta y realizar la mayor intervención en la plaza en casi un mes.

Adquirió US$ 100,5 millones (no hacía una compra semejante desde el 10 del mes pasado) para interrumpir la presión alcista del peso frente al dólar que despuntó hace una semana, pero que se consolidó cuando el rendimiento de los bonos de Estados Unidos a 10 años se desbarrancó de 4,28 a 4,05% en dos semanas, aunque ayer tuvo un leve rebote que lo llevó al 4,086% anual.

El esfuerzo rindió frutos. La cotización del billete en la plaza mayorista quedó en torno de $ 2,90, los mismos guarismos de anteayer, cuando los negocios fueron escasos por el feriado en Estados Unidos. En la minorista se mantuvo en torno de $ 2,92, el mismo valor que exhibe desde hace 13 ruedas.

Pero la sensación en el mercado es que el BCRA se las verá en figurillas para sostener ese esfuerzo de intervención y mantener su plan monetario si las condiciones internacionales siguen tornando a los activos argentinos apetecibles para la inversión, como se pudo verificar con nuevas subas de hasta un 1,7% entre los bonos del canje (Par en pesos) y un volumen de negocios que volvió a superar los $ 1500 millones, sumando lo operado en la Bolsa y en el Mercado Abierto Electrónico.

De hecho, en un esfuerzo por contrarrestar los pesos que vuelca por comprar dólares, el BCRA debió convalidar una fuerte suba de tasas para la deuda que contrae a mediano plazo. Su costo pasó de 7,90 a 9% anual a un año y de 8,61 (pagado en junio -último antecedente a ese plazo-) a 10,5% a un año y medio, en tanto que inauguró el tramo a dos años (en realidad 707 días) a tasa nominal aceptando pagar 11,5%, todos rendimientos más en línea con la inflación esperada.

El desprendimiento que el Central mostró al convalidar esa alza en las tasas (para las letras que emitió a plazos menores a medio año las mantuvo) respondió a la necesidad que enfrenta de salir de la dinámica cortoplacista que tomó esta deuda, que, en total, ya llega a $ 24.700 millones.

Ocurre que el 47% de ese stock ($ 11.700 millones, incluyendo los $ 1340 millones que ampliamente logró renovar ayer) está venciendo en los próximos 90 días.

Sin embargo, ni aun así logró ser persuasivo con los inversores (básicamente bancos), que colocaron el 83% de las ofertas que fueron aceptadas ($ 1820 millones sobre los 2087 millones que en total le presentaron en propuestas de compra de letras y notas) a menos de seis meses, es decir, prefirieron resignar tasa, tal vez a la espera de una retribución mayor o por incertidumbre sobre el futuro.

Al menos así pudo sacar del mercado $ 480 millones, poco más de la tercera parte de los 1659 millones en los que estaba excedido el límite superior del plan monetario al miércoles pasado, último dato disponible.

Temas en esta nota