El dólar vuelve a estar más entonado.

El BCRA limitó ventas de la banca...

14deSeptiembrede2005a las08:57

La cotización del dólar volvió a mostrarse ayer más tonificada, confirmando la tendencia a la recuperación que insinuó desde el último jueves, cuando el Banco Central (BCRA) estableció que todas las operaciones de prefinanciación de exportaciones que cursen los bancos deben contar con un contrato u orden de compra en firme.

La medida (comunicación "A" 4415) frenó un tipo de operación a la que estaban apelando los bancos para sacar mayor renta de los dólares que atesoran. Ellos vendían transitoriamente esas divisas para apostar a la revaluación del peso mediante inversiones en bonos indexados, de los que luego se desprendían tras hacer una diferencia.

Los bancos locales suelen mantener una posición en dólares mayor que la que quisieran. Ocurre que hoy sólo pueden afectar los depósitos que captan en esa moneda (que llegan a US$ 3900 millones) para prefinanciar exportaciones. Y aunque la demanda de este tipo de financiamiento creció fuerte en el curso de este año (el stock está en US$ 2500 millones, con un avance del 63% en 2005) la posición ociosa que mantenían tentó a muchos a buscar la manera de sacarle rédito.

El problema es que, sumados a la legión ya extendida de vendedores de dólares, generaban más presión sobre el mercado, obligando al Central a intensificar su intervención, lo que llevó al BCRA a seguirlos con lupa.

De las investigaciones que realizó el Central surgió una sospecha: "Que muchas operaciones declaradas como prefinanciación en verdad eran ventas de dólares que se transformaban en pesos para comprar bonos indexados", confiaron en la entidad.

De allí que, para evitar la maniobra, el BCRA endureciera los controles a este tipo de financiaciones. Hasta el pasado jueves, el requisito con que debían cumplir los bancos era simple: presentar una declaración jurada mediante la que aseguraban que los dólares habían sido prestados a exportadores. Desde entonces el trámite se hizo más duro: hay que agregar el papel que muestre que el exportador efectivamente tiene un comprador en el exterior.

A juzgar por los resultados, la sospecha del BCRA parece confirmada. Desde que se puso en práctica la nueva exigencia la venta de dólares se redujo fuerte, lo que se reflejó en la menor intervención que necesitó realizar el BCRA para sostener su precio.

Así, tras comprar un récord de US$ 189,2 millones hace una semana, el promedio de sus compras en las últimas tres jornadas fue de sólo US$ 23,4 millones (ayer, US$ 28,5 millones), suma que le alcanzó, incluso, para impulsar un poco la cotización, como lo muestra la evolución de la cotización del dólar mayorista, que desde entonces subió ininterrumpidamente: de $ 2,9075 del jueves a $ 2,919 de ayer.

El reacomodamiento se vio favorecido, además, por una menor liquidación de los exportadores cerealeros, que habían vendido US$ 216 millones en la última semana de agosto y vendieron US$ 148 millones durante la siguiente (32% menos).

La suba mayorista aún no se asomó a las pizarras minoristas, que mantienen a $ 2,92 el tipo vendedor, aunque ayer en varias agencias se lo vendió a $ 2,93, por lo que el ajuste a ese nivel parece inminente. Sin embargo, algunos operadores adjudican el rebalanceo entre oferta y demanda que ahora muestra la plaza cambiaria local al "efecto papeleo" y la confusión que generó el cambio normativo. Si tienen razón quedará demostrado en unos días.

Dos dígitos

El BCRA mantuvo ayer en dos dígitos la tasa que aceptó por sus títulos de deuda emitidos a un plazo superior a un año (pactó 10,3% a un año y medio, dos décimas inferior a la previa), aunque rechazó las ofertas recibidas por los a vencer en dos años para no convalidar el rendimiento del 11,5% que había aceptado una semana atrás. Lo hizo al colocar nuevas letras por un total de $ 1193 m

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