La salida de franceses y españoles de Aguas puso en alerta a Wall Street

Allí consideran que la decisión de Suez y Aguas de Barcelona es una muy mala señal.

Por
16deSeptiembrede2005a las08:26

Los inversores estadounidenses y extranjeros en general consideran que la partida del grupo Suez y de Aguas de Barcelona de la Argentina, si efectivamente se concreta, desalienta las inversiones en nuestro país y daña la credibilidad del presidente Kirchner, justo cuando se muestra interesado en atraer al capital extranjero.

Más aún, algunos sospechan que el gobierno les estaría dando un trato preferencial a los inversores domésticos, porque creen que resultaría más fácil hacer acuerdos con ellos "por debajo de la mesa".

"No importa quién tiene razón, si el Gobierno o Suez, lo cierto es que no es bueno que un grupo de la envergadura de Suez se vaya de un país disgustado con la inversión que ha hecho; eso no alienta a otros inversores de invertir su dinero allí", dijo a Clarín José Quesada, de Latin American Energy Fund Management.

"Lo de Suez era esperado, no fue un shock, pero sin duda no ayuda al clima de inversiones", dijo Carole Sandy, del Credit Swiss First Boston.

"Es malísimo, muy negativo", dijo por su parte un operador de Morgan Stanley que pidió que su nombre quede en reserva.

"Si un grupo como Suez decide irse de la Argentina dejando atrás la inversión que ha hecho eso no es un buen indicador", dijo Daniel Tillotson de Wachovia.

"No faltará el inversor que aprovechará la oportunidad para comprar barato y luego eventualmente vender más caro", dijo un administrador de fondos de inversiones. "Esto no es el fin del mundo, pero decididamente no es bueno para la inversión seria de largo plazo", agregó.

Nadie se atreve a pronosticar el alcance que puede llegar a tener lo que califican de "efecto negativo". Todos los inversores han estado muy atentos a las declaraciones de Kirchner en Nueva York y de Lavagna en Argentina sobre la necesidad de promover las inversiones extranjeras. Pero piensan que la partida del grupo Suez daña la credibilidad y aumenta el cálculo del riesgo que hacen los inversores que miran al país.

Si bien Lavagna dijo que el problema de la inversión radica sobre todo en la "falta de difusión" de los instrumentos que el Gobierno ya dispone para alentarla, los inversores están siguiendo muy de cerca la evolución de la renegociación de los contratos firmados con las privatizadas, que son las que realmente invirtieron grandes cantidades de dinero a largo plazo

Según Carole Sandy lo importante será ver ahora qué pasa con los contratos provisorios que el gobierno firmó con algunas de ellas. La pregunta es si el año que viene el Gobierno va a querer negociar uno definitivo o si nuevamente intentarán esquivarlos argumentando que en el 2007 hay elecciones. Otra duda es si el Gobierno dejará la negociación en manos del ente regulador o si el que seguirá manejándola será el propio Presidente.

Entre los inversores extranjeros existe además el sentimiento de que Kirchner esta favoreciendo los capitales nacionales "porque es más fácil manejarlos", dijo a Clarín un alto ejecutivo de una empresa española que decidió seguir en el país. "Dicen que adhieren a la ideología de la burguesía nacional, pero lo cierto es que con los empresarios locales no hay tantos problemas para hacer acuerdos debajo de la mesa".

Sea como sea, por lo que nadie parece muy preocupado es por la falta de acuerdo con el FMI. "Lo más importante es que sigan pagando los vencimientos y que mantengan el superávit alto", dicen, casi como una letanía, los analistas de Wall Street.

Ana Baron. WASHINGTON.ENVIADO ESPECIAL

Temas en esta nota