El Usda planchó los precios

La incógnita que dejó el paso del huracán por el sur de Estados Unidos se fue develando rápidamente esta semana, al menos en lo que a la operatoria del comercio de granos se refiere.

16deSeptiembrede2005a las09:49

La incógnita que dejó el paso del huracán por el sur de Estados Unidos se fue develando rápidamente esta semana, al menos en lo que a la operatoria del comercio de granos se refiere.

Más allá de las cuestiones políticas, el accionar privado muestra reflejos acordes con la importancia que aquel asunto reviste: se juega más de la mitad de las exportaciones granarias estadounidenses.

Los efectos coyunturales por la catástrofe no fueron muchas, evidentemente, para nuestras exportaciones. Y menos, para los precios domésticos de los granos.

Se va acrecentando, además, la presión de cosecha en el medio oeste y, por si fuera poco esto, el informe mensual del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda) asestó un duro golpe a las pretensiones de varios jugadores del mercado mundial, como el caso Argentina en maíz. Un golpe que no deja “fuera de combate” al mercado argentino, pero sí algo “mareados” a sus actores.

Razones

El Usda no sólo aumentó su estimación para la soja –a casi 78 millones de toneladas– sino también la de maíz –a unos 270 millones de toneladas. Es decir, arrancó arriba en las cifras, con las semanas las achicó un poco y, ahora al comenzar la trilla y con los parámetros más claros, volvió a levantarlas. Esto a pesar de la sequía que durante el verano (boreal) actuó en parte del cinturón maicero-sojero estadounidense y pese a numerosas especulaciones.

Pensamos que la soja (coincidimos con el Usda en su recorte a la proyección de cosecha brasileña), dispone aún de elementos, desde lo fundamental del mercado mundial, como para no ceder más allá de cierto nivel.

Observamos esta semana una gradual caída (digamos, de un dólar diario) en los precios de la nueva cosecha, modalidad forward, en la búsqueda de los 160 dólares para mayo.

Lógicamente, nos preocupa ver un valor de 5,65 dólares por bushel (207,60 dólares por tonelada) para el contrato noviembre en Chicago, y su reflejo en el FOB, tanto Golfo de México como argentino.

Maíz. En el futuro del grano volvemos a insistir con Brasil. Hasta enero necesitará unos 16,5 millones de toneladas y desde que comenzó la cosecha incorporó al circuito comercial casi el 66 por ciento de 37 millones, con lo que todavía tiene por lo menos 12,5 y hasta 14 millones de toneladas disponibles. Si sumamos los stocks estatales, de 1,4 millón, y la casi segura concreción de compras al Paraguay, entre 100 y 200 mil toneladas antes de fin de mes, tendríamos 15,5 a 15,6 millones de toneladas. Faltarían por lo menos 900 mil toneladas, para cerrar las cuentas anuales.

La clave es que, a mitad de setiembre, no hay miras de cambios en las normas reguladoras del ingreso de transgénicos. Si suponemos que se llegue a diciembre sin novedades ni compras, por entonces habrá que ver cuánto maíz queda en Argentina, a qué precio existirán las ganas de venderlo y si se atreverá Brasil a agotar hasta el último kilo de sus stocks con tal de empalmar con la cosecha temprana 2005/6 y no depender de la compra a la Argentina.

El consenso entre algunos operadores es que en enero, probablemente, necesiten venir a comprar a alto precio.

Una alternativa para obtener ganancias por sobre los actuales niveles sería que, desde diciembre, haya presión brasileña. Este interés, sumado a la importante demanda avícola nacional (por las fiestas de fin de año), podría dar lugar a mejoras.

Trigo. La pérdida de fuerza se acentuó en los últimos días y ya no se ve el potencial rebote a corto plazo.

Pesan los stocks en el sur (que harían comenzar la campaña con unos dos millones de toneladas de existencias), la exportación compró de más como para cubrir la eventual demanda br

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