El Fondo reclamó prudencia fiscal.
Elevó las proyecciones sobre el aumento del producto bruto interno y calificó el crecimiento de robusto.
Prevé una inflación para el año próximo del 10,4 por ciento.
Insiste en la necesidad de una reforma de la ley de coparticipación federal y un fortalecimiento institucional.
Washington.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a reclamar al gobierno argentino que impulse "políticas fiscales prudentes" y encare las "reformas estructurales para sostener el sólido crecimiento en el largo plazo". Lo hizo en el contexto de la presentación de su informe sobre "Previsiones económicas mundiales 2005".
De todas formas, el informe califica de robusto el crecimiento que muestra la Argentina y estima que la expansión de la economía nacional podría ascender a un 7,5% este año y llegar al 4,2% en 2006. Las nuevas proyecciones del Fondo son más altas que las que había difundido su Departamento de Investigaciones Económicas en abril pasado y en septiembre de 2004. Además, se calcula que la inflación llegaría a un 10,4% el año próximo.
El FMI reiteró cuatro de los ejes por los que brega desde la presidencia de Eduardo Duhalde: una nueva ley de coparticipación federal de impuestos, el aumento de las tarifas, otro marco regulatorio de los servicios públicos y la normalización de la deuda soberana en default.