El FMI condicionó el apoyo al país.

Rato pidió que exista un interés concreto del Gobierno para que se firme un acuerdo.

23deSeptiembrede2005a las08:14

Además advirtió sobre la necesidad de controlar la inflación.

El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, condicionó nuevos créditos a que se alcance un acuerdo con el Fondo.

Washington.- Sin ocultar su incomodidad, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el español Rodrigo de Rato, condicionó ayer las posibilidades de llegar a un acuerdo con el Gobierno al interés real que éste muestre en el tema, y alertó que deberá controlar la inflación.

"Alcanzar un acuerdo dependerá de la voluntad del Gobierno y de si cree que es necesario tener un programa financiero con nosotros. Nosotros negociamos con los gobiernos cuando ellos quieren negociar con nosotros. No elaboraré más que eso", comentó Rato, durante una conferencia de prensa en la sede del Fondo en esta capital, como anticipo de la cumbre anual de ese organismo y el Banco Mundial, que comienza mañana.

Sentada a su derecha estaba la número dos del organismo, Anne Krueger, quien intervino tres veces durante la conferencia para explayarse sobre la situación en Turquía, Italia y Rusia. Pero Krueger, la figura del Fondo más criticada en Buenos Aires en los últimos años, optó por guardar silencio tras la pregunta sobre la Argentina.

Rato apenas aportó un punto más sobre las negociaciones -o su ausencia- con el Palacio de Hacienda durante la conferencia que se extendió otros 35 minutos y en la que pareció sentirse más cómodo y se explayó más, por ejemplo, sobre la reconstrucción de Irak o las reformas pendientes en el Fondo.

"[El gobierno argentino debe evaluar] -anticipó- si quiere acordar un programa económico [con el FMI]; dependerá de si las autoridades creen que en sus condiciones financieras es útil para su país y, en ese caso, nosotros estamos listos para discutirlo." El equipo del ministro Roberto Lavagna busca negociar la refinanciación de los vencimientos que la Argentina debe afrontar con los organismos internacionales, por unos US$ 18.400 millones, aunque el Fondo pretende ampliar la negociación.

Apenas doce horas antes de la conferencia de prensa, pero en una reunión a solas con periodistas españoles anteanoche, Rato se había explayado sobre los riesgos inflacionarios que afronta el país, que sugirió deben afrontarse elevando las tasas de interés, lo que es rechazado por el presidente Néstor Kirchner, por los riesgos de frenar el crecimiento de la economía.

Rato sostuvo, no obstante, que la política monetaria argentina "debe ser más clara desde el punto de vista antiinflacionario", e instó a mejorar su sistema financiero y el clima de inversión. Y aunque elogió el repunte local tras el colapso de 2001 y 2002, sugirió medidas más sustentables. "La Argentina está en estos momentos recuperando su nivel del año 98", con tasas de crecimiento muy importantes, según destacó, pero "desde el punto de vista social, desde el punto de vista fiscal, desde el punto de vista de sostenibilidad de la deuda, necesita un modelo económico muy sostenido en el tiempo".

"Un modelo económico de frenadas y aceleraciones no es lo que le puede ayudar a resolver sus problemas, que son muy profundos", explicó Rato, cuyos voceros prevén que se reúna a solas con Lavagna en algún momento durante la asamblea. Por el contrario -afirmó Rato-, la Argentina debería promover "un entorno de claridad, desde el punto de vista de la inversión", para lo cual el sistema financiero "necesita avanzar en su consolidación después de la crisis".

Fiel a la política seguida por los organismos multilaterales de crédito desde los años 80, en tanto, el presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, condicionó nuevos créditos o negociaciones con el Gobierno a la eventual firma de un acuerdo con el Fondo Monetario. "La clave para hacer progresos es que el país concluya

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