El Gobierno quiere negociar con el Fondo en noviembre.

Busca refinanciar una parte de los US$ 18.400 millones que hay que pagar en dos años.

23deSeptiembrede2005a las09:20

La Argentina quiere un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que comenzaría a negociar en noviembre, para refinanciar una parte de los US$ 18.400 millones que debe pagar en los próximos dos años a los organismos multilaterales de crédito.

Calificadas fuentes del Palacio de Hacienda y del Banco Central indicaron a LA NACION que para el año próximo es muy importante llegar a un acuerdo con el FMI con el objetivo de aliviar el exigente calendario financiero del país con los organismos, que suma US$ 8177 millones en 2006 y US$ 10.263 millones en 2007.

De todos modos, integrantes de la delegación que encabezará el ministro Roberto Lavagna y el presidente del Banco Central, Martín Redrado, indicaron que durante estos tres días "no está previsto que haya una negociación, ni reuniones con funcionarios del Fondo, lo que no quita que no pueda haber contactos informales".

Esta decisión no tiene tanto que ver con la beligerancia retórica que existe entre el gobierno del presidente Néstor Kirchner y la cúpula del FMI, sino con el momento político argentino.

"La negociación no va a empezar hasta después de las elecciones, aunque antes pueda haber contactos muy discretos", indicó un calificado negociador que participa de la delegación argentina que aterrizará esta mañana en la ciudad de Washington.

La fuente descartó que los ataques verbales del presidente Kirchner al Fondo, reiterados la semana pasada en la reunión de las Naciones Unidas en Nueva York, pudieran afectar las futuras negociaciones con el organismo multilateral.

"Hay que diferenciar el malestar por un trascendido de una conversación (entre Kirchner y Rodrigo De Rato, director gerente del Fondo) con la negociación formal", explicó. Al respecto, se admite que el clima previo a la llegada de la misión argentina a la capital norteamericana "no es negativo ni positivo: es frío", pero se cree que, una vez que pasen los comicios argentinos, habrá una "ventana de oportunidad en noviembre" para tejer un nuevo programa de refinanciación de la deuda. Si no, la negociación podría pasar para mediados del 2006.

¿Cuáles son los factores que juegan a favor de tener un acuerdo firmado antes de fin de año? La mencionada necesidad argentina de postergar parte de sus pagos, la situación fiscal, que permitirá exhibir una proyección de superávit consolidado del 4% del PBI y el convencimiento oficial de que, salvo las diferencias por el ritmo de la suba de las tarifas, las otras divergencias pueden acortarse.

Refinanciación parcial

Un punto adicional es que el Palacio de Hacienda coincide con el Fondo en que no es posible pedir un roll over (refinanciación) completo de los pagos (que sólo a este organismo ascienden a US$ 1989 millones en 2006 y US$ 4525 millones en 2007), sino parcial, tal como se prepararon las estimaciones del presupuesto del año próximo.

De hecho, el Fondo no ha aceptado en sus últimos acuerdos con grandes países deudores una refinanciación completa, porque trata de reducir su exposición en términos netos.

Además, un roll over parcial incluiría menos exigencias que uno total, según creen los funcionarios argentinos.

"Para nosotros no es indiferente tener o no un acuerdo, pero el foco de concentración en la asamblea estará en los inversores", aclaró una fuente. Por esta razón, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen; el secretario de coordinación técnica, Leonardo Madcur, y el subsecretario de Financiamiento, Sebastián Palla, tienen una extensa agenda con bancos de inversión desde hoy y hasta el lunes por la tarde inclusive. Mientras tanto, Lavagna se concentrará en su rol de gobernador de la Argentina ante el Fondo Monetario y en los contactos bilaterales, antes de su partida de regreso a Buenos Aires, que está p

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