Acreedores esperan la oferta para los que no entraron en el canje.

Tras la promesa de Lavagna al FMI.

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26deSeptiembrede2005a las07:58

El representante de bancos italianos, Nicola Stock, sostuvo que no aceptará una propuesta peor.

Y agregó que esperará para ver si el Gobierno dijo la verdad.

Washington (De un enviado especial).- Nicola Stock no se rinde. El representante de los bancos italianos afirmó que la Argentina debe demostrar después de las elecciones si dijo la verdad en la asamblea del Fondo Monetario Internacional al expresar que está dispuesta a solucionar el problema de los bonistas que no aceptaron la oferta para salir del default.

En diálogo con LA NACION, en un domingo menos caluroso y nublado que los días previos, Stock afirmó que no se siente traicionado por los grupos de acreedores que lo acompañaban en el Comité Global de Acreedores (GCAB) y que sí entraron en el canje. Además, condicionó la aceptación de los italianos al canje externo bonaerense que se prevé para este año.

-¿Aún tiene esperanzas?

-Por supuesto, sobre todo después de lo que dijo la Argentina a través del ministro chileno Nicolás Eyzaguirre de que está dispuesta a una estrategia para los hold outs. Debe haber una solución y seguramente habrá que esperar a las elecciones de octubre para conocerla y saber si el Gobierno dijo la verdad.

-¿Por qué no hicieron juicio, como habían anunciado?

-Porque estamos esperando negociar; hasta ahora hubo una estrategia unilateral, pero si esta declaración es seguida por una demostración de buena fe, entonces estaremos felices.

-¿No siente que perdió la batalla con la aceptación del 76 por ciento al canje?

-No, es un porcentaje bajo, frente al 96% que obtuvieron otras operaciones, como Telecom. La Argentina puede estar conforme, pero 20.000 millones de dólares es mucha deuda sin canjear, así que el asunto no está terminado.

-¿Qué ocurrirá si les ofrecen algo peor que en la primera oferta?

-Si no se aceptó la primera, menos se aceptará una peor.

-¿No se equivocó al decir que a la economía argentina le iba a ir mal si no negociaba con el GCAB?

-Para nada, porque cuando nosotros indicábamos que el país crecería mucho más que lo que proyectaba el Gobierno, nos decían que estábamos exagerando, pero los números nos dieron la razón. De todos modos, todavía deben conseguir que los inversores confíen en el país.

-Sin embargo, ya hay japoneses que han vuelto a comprar bonos argentinos

-Porque son inversores institucionales que compran bonos con una tasa de interés alta.

-¿Qué opina de las condenas contra los bancos en Italia por haber aconsejado mal a los bonistas?

-Esa es una gran propaganda en la Argentina, destacando que todo fue un error de los bancos. En realidad, el deudor tiene que pagar, y si hubo error de los bancos, también deben pagar. Pero no en todos los casos la Justicia falló en favor de los clientes y eso no se dice. No se puede generalizar.

-¿Se siente traicionado por los miembros del GCAB que aceptaron la oferta?

-No, cada uno es libre de hacer lo que quiere; seguimos representando a los italianos porque quedaron 250.000 hold-outs con unos 8000 millones de dólares. De los otros US$ 6000 millones, US$ 3000 millones entraron al canje en forma directa y una suma similar se vendió en el mercado.

-¿Qué actitud van a adoptar en el canje bonaerense?

-Si la oferta está en línea con la de la República, será difícil que la gente acepte; nosotros tenemos mandato por el 40% de la deuda total que se canjeará, unos 750 millones de dólares.

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