Crece la inversión extranjera, pero su nivel aún es muy bajo.

Trepó 125% en 2004 respecto de 2003; aun así, el país fue sólo el cuarto destino de la región.

30deSeptiembrede2005a las08:08

La Argentina recibió inversiones extranjeras directas (IED) por US$ 4254 millones durante 2004, más del doble de lo que obtuvo el año anterior. Sin embargo, y pese a este crecimiento, esos fondos representaron sólo un 6,3% de los capitales que los inversores destinaron a América latina y el Caribe, según un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, según sus siglas en inglés).

Los principales destinatarios de la región fueron Brasil y México, que concentraron algo más de la mitad de los desembolsos, mientras que Chile, con un mercado interno mucho menor que el argentino, se ubicó en el tercer lugar del ranking. Luego de cuatro años de caída, el flujo de fondos para América latina y el Caribe alcanzó los US$ 67.526 millones, un 44% más que en 2003. Pese a esta recuperación, los países latinoamericanos están muy lejos de los US$ 108.600 millones en inversión extranjera directa que registraron en 1999, año en que esta variable comenzó a decaer. En el caso de la Argentina, la IED también se encuentra por debajo de los niveles previos a la crisis. En 2000, había sido de US$ 10.418 millones, más del doble que la cifra de 2004.

La IED excluye del cómputo los fondos destinados a la inversión financiera, comúnmente llamados capitales golondrina, al contemplar las inversiones en capacidad productiva, así como la compra de empresas y las transferencias de fondos desde las casas matrices en los países de origen. Al respecto, los giros de las casas matrices a sus sucursales en la Argentina, es decir, los préstamos realizados dentro de una compañía, representaron un 10% de la IED en el período 1995-2004.