Se complica el clima financiero mundial.

Masivas ventas para bajar la exposición en activos emergentes ante la previsión de suba de tasas en Estados Unidos y Europa...

07deOctubrede2005a las07:55

La caída en títulos públicos promedió el 2%, y en acciones llegó al 3% en Brasil y al 5% en Rusia.

La Bolsa de Buenos Aires bajó 1,59% y acumula una baja del 6,37% en 3 días.

Los precios de los principales bonos de mercados emergentes cayeron ayer 2% y empujaron así aumentos de hasta un 4% en los índices de riesgo país (como en el caso de Brasil). El ajuste se hizo sentir también en las plazas bursátiles de esos países, con pérdidas que alcanzaron hasta un 5,45% (en el caso de Rusia).

Los inversores aceleraron el proceso de toma de ganancias que se había insinuado en los últimos días y optaron por huir de todos los activos emergentes, desencadenando nuevas bajas. Tratan de anticiparse a un nuevo ajuste en las tasas de interés de Estados Unidos, que, esta vez, también llegaría a Europa.

El Banco Central Europeo (BCE) advirtió ayer que está dispuesto a retocar al alza las tasas de interés de referencia para la zona del euro, si persiste la escalada de los precios del petróleo (pese al respiro que dio en las últimas jornadas), en un intento de frenar las presiones inflacionarias que nota en ese mercado. Quien trasmitió el mensaje fue el presidente de esa entidad, Jean-Claude Trichet, al término de la reunión del consejo de gobierno celebrada en Atenas, donde utilizó un tono inusualmente firme.

Para el banquero, "en el presente no hay señales de que los precios del petróleo se vayan a moderar significativamente en un futuro previsible", con lo que dejó abierta la posibilidad de subir próximamente las tasas de interés, que ayer mantuvo en el 2% anual, su mínimo histórico.

Los dichos de Trichet se sumaron a las expresiones que en los últimos días tuvieron distintos jefes de reservas federales distritales en los Estados Unidos. Ayer le tocó el turno al presidente de la Reserva Federal de Dallas, Richard Fisher, quien se declaró abiertamente en alerta frente a la inflación subyacente de Estados Unidos, y preocupado por la posibilidad de que las empresas trasladaran los mayores precios de la energía a los consumidores. El martes su par de Filadelfia, Anthony Santomero, había dicho que la Reserva Federal deberá continuar subiendo las tasas para evitar que las presiones de precios estacionales impliquen un alza permanente del nivel de inflación. Y anteayer su par de Kansas City, Thomas Hoenig, había dicho que Estados Unidos debe mantenerse "alerta a los potenciales riesgos inflacionarios".

El coro de voces advirtiendo sobre un próximo incremento en el costo del dinero impactó de lleno sobre los mercados emergentes, que empezaron a penar por la abstinencia de capitales foráneos que hasta hace sólo unas horas llegaban en cantidad en busca de mejores rendimientos.

"En el nivel regional, se observa un aumento de la aversión al riesgo, que pega especialmente en los activos emergentes. En el caso de la bolsa porteña, golpeó más las acciones ligadas a los precios de los commodities", reconoció Luciano María, portfolio manager del Banco Itaú.

De la ola de ajustes, en el caso de las acciones, no se salvó ni siquiera Wall Street. El Dow Jones Industrial, principal indicador de esa plaza, bajó ayer 0,29% (venía de perder 1,19% en la jornada previa) y el electrónico Nasdaq perdió 0,90% (había caído anteayer 1,70 por ciento).

Pero fue notoriamente más fuerte en el caso de los países emergentes, con bajas del 3% en Brasil y México, y del 1,59% en Buenos Aires, un mercado que había operado en recuperación hasta después de la mitad de la rueda, pero que terminó arrastrado por la tendencia mundial. Así, el índice Merval acumula una pérdida de 6,37% en las últimas tres sesiones.

"La aversión al riesgo está creciendo porque los precios del petróleo están cayendo

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