Las reservas del Banco Central alcanzaron otro máximo.

Llegaron a u$s26.047 millones, un nivel que no exhibían desde mediados del 2001...

07deOctubrede2005a las08:07

Llegaron a u$s26.047 millones, un nivel que no exhibían desde mediados del 2001. En lo que va del año, la entidad monetaria incorporó más de u$s6.400 millones, por encima de todo lo adquirido en el 2004.

Las constantes intervenciones en la plaza financiera para sostener el precio del dólar en torno a los $3 lograron que las reservas internacionales del Banco Central se ubicaran por sobre los u$s26.000 millones.

De acuerdo a los datos de la entidad, ayer compró u$s65,6 millones para reafirmar el precio del dólar y mantener la competitividad de la economía argentina. Con esa cifra, las reservas de la entidad que comanda Martín Redrado estarían en los u$s26.047 millones, un nivel récord desde abril del 2001.

Una de las medidas implementadas por el BCRA para respaldar la actual política económica es recomponer el nivel de reservas internacionales.

Esto queda en evidencia al observar la evolución de las mismas en los últimos años. Mientras que en 2002 cayeron en u$s4.430 millones, crecieron en u$s3.650 millones durante el 2003 e hicieron lo propio durante el 2004, cuando se ganaron u$s5.528 millones.

Asimismo, con los u$s6.401 millones incorporados en lo que va del 2005, estaríamos frente a un incremento récord de compras en un año.

Este nuevo escalón de reservas significa un crecimiento de u$s6.401 millones (32,6%) comparado con diciembre de 2004 y un aumento de u$s17.802 millones (215,9%) con respecto al mínimo registrado en enero de 2003, reflejando la política prudencial de acumulación de reservas que el BCRA, al igual que otros bancos centrales del mundo, viene llevando a cabo.

En efecto, la recomposición de reservas no es una política exclusiva de la Argentina. Luego de la inestabilidad macroeconómica y financiera que agitó el escenario mundial en la segunda mitad de la década del 90, los principales países emergentes han priorizado la acumulación de reservas como un mecanismo para reducir la vulnerabilidad de sus economías y la persistente volatilidad cambiaria.

En América Latina, la estrategia de acumulación de reservas internacionales coexiste con el objetivo de los bancos centrales de preservar la estabilidad de precios, y tiene el respaldo de una situación de equilibrio fiscal que brinda sustentabilidad a esta política.

Los por qué
A diferencia de lo que ocurrió en el pasado cuando el aumento de divisas se explicaba por un crecimiento del endeudamiento con el exterior, la acumulación de reservas internacionales que tiene lugar a partir de 2000 en varios países emergentes es consecuencia de un superávit de cuenta corriente.

En el caso de Argentina, la variación positiva alcanzada en lo que va de 2005 se consolidó a partir de intervenciones regulares del BCRA en el mercado de cambios interno, absorbiendo gran parte del superávit cambiario derivado básicamente del superávit comercial, en un contexto de flexibilidad para el acceso del sector privado al mercado de cambios; y de fuertes cancelaciones netas de deuda con los organismos internacionales.

Paralelamente, el BCRA conduce una política de esterilización para morigerar el impacto monetario de esta política prudencial. Para ello cuenta con diferentes instrumentos de regulación monetaria que utiliza activamente: la colocación de letras y notas, la concertación de pases con las entidades financieras y el cobro de redescuentos que habían sido otorgados durante la crisis de 2001.

En un contexto de contracción de la base monetaria en términos reales, esta política de esterilización no resintió el resultado cuasifiscal positivo: los ingresos provenientes del elevado nivel de reservas y del cobro de asistencia por iliquidez más que compensan los egresos, principalmente vinculados a los pagos de interés por los títulos que emite el

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