Fuerte baja de bonos y acciones emergentes

Ola de ventas por el alza de tasas en EE.UU.

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13deOctubrede2005a las08:51

Los precios de los bonos y las acciones más representativos del riesgo emergente retrocedieron ayer hasta un 4%, afectados por una nueva ola de ventas concretadas por inversores que optaron por ponerse a resguardo, ante la suba que mostró el rendimiento del bono del tesoro de los Estados Unidos a 10 años, que alcanzó su mayor nivel en seis meses.

Quedaron así a la espera de que algunos datos sobre la evolución de la economía norteamericana les permitan predecir los pasos que seguirá la Reserva Federal. Pasado mañana se conocerán en EE.UU. los índices de inflación, de producción industrial y de ventas minoristas de septiembre, y la medición de la confianza de los consumidores.

"Es indudable que el clima financiero internacional se está enrareciendo, y eso no beneficia a los mercados emergentes", concedió el economista Javier Alvaredo, de la consultora MVA, para quien el nuevo salto alcista que mostró el rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años fue el que activó una mayor dosis de aversión al riesgo emergente.

En la Bolsa porteña, el índice Merval (que sigue la evolución de los precios de las acciones líderes) perdió ayer otro 2,39%, con lo que amplió a 5,62% el quebranto en lo que va de octubre. Y los títulos públicos más negociados verificaron retrocesos de hasta 2,75% (como el Par en dólares), en otra jornada de bajas generalizadas que, entre este tipo de activos, dejó pérdidas promedio del 2 por ciento.

"El mercado local reaccionó siguiendo al resto de la región porque la tasa de los bonos a diez años del Tesoro norteamericano (T-bonds) llegó a 4,45 %, un nivel que no alcanzaba desde hace seis meses", indicó Antonio Cejuela, analista de Puente Hermanos. "Ante el incremento de las T-bonds, los inversores tomaron utilidades sobre todo en los activos que más habían subido, y eso se dio en todo el mundo, no sólo aquí", puntualizó Rubén Pasquali, de Mayoral.

Corrección generalizada

Las bajas fueron comunes a todas las bolsas, aunque se hicieron más notorias entre los mercados emergentes y mostraron su mayor amplitud en el caso de Rusia, con retrocesos del 4,05% promedio. Y volvieron a coincidir con nuevas advertencias de autoridades monetarias de los Estados Unidos sobre nuevas alzas en las tasas de interés de referencia.

Ayer fue el turno de Mark Olson, gobernador de la Reserva Federal (Fed), que repitió que ese organismo observará de cerca en los próximos meses si los altos precios de la energía están incrementando los riesgos de una inflación generalizada.

"Estos incrementos en los precios (de la energía) pondrán una presión alcista en el costo de los productores de otros artículos, lo que representaría un riesgo de cierto impulso para la inflación estructural que no se debe desatender", dijo Olson, en declaraciones preparadas para el Instituto Fraser en Vancouver, Canadá.

Sus dichos coincidieron con la difusión de las minutas de la reunión que el Comité de Política Monetaria de la Fed sostuvo en septiembre, un informe del que surge que las autoridades monetarias de Estados Unidos consideraron que se necesitarían más aumentos en las tasas de interés para mantener la inflación contenida.

En medio de este panorama, el riesgo emergente promedio trepó 10 puntos básicos para quedar a 271 puntos, según el índice de JP Morgan, una desmejora que en el caso de Argentina fue de 17 puntos. Y a nadie le importó que Alan Greenspan (presidente de la Fed) haya elogiado una vez más la flexibilidad de la economía estadounidense, que le permitió manejar la suba en los costos de la energía "razonablemente bien", según dijo ayer ante miembros de la Fundación Italoamericana.


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