Forraje para las distintas categorías de hacienda vacuna.

Buscan un mayor aporte de proteína para poder cubrir las necesidades nutricionales tras el destete precoz...

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22deOctubrede2005a las07:47

Mercedes, Corrientes (De un enviado especial).- El objetivo de tener mejores producciones de pasto que apuntalen los planteos ganaderos está llevando a Pilagá a seguir incursionando en alternativas forrajeras para desarrollar en la zona.

Martín Arriaga, técnico de la empresa, viene probando una leguminosa de invierno como el Lotus pedunculatus. Básicamente, con este recurso se podría tener mucha más proteína para determinadas categorías de hacienda que la requieren en una dosis importante, como puede ser el caso de los terneros del destete precoz.

El interés por este lotus radica en que tiene más de un 20 por ciento de proteína, cifra que es claramente superior al nivel que puede contener una gramínea como la setaria, que en su mejor momento del año aporta 12% y luego cae a menos del 6 por ciento en invierno.

Un cambio importante

"Si funciona, con esta opción vamos a tener un cambio muy importante, sobre todo para el ternero de destete precoz, que necesita 18% de proteína y hoy le estamos aportamos expeller de algodón y setaria", comentó el técnico de la empresa ganadera.

Aunque hoy el lotus es evaluado en el marco de un período de prueba que ya lleva dos años, en el campo ya están pensando en saltar a una mayor escala para acomodarlo al sistema de producción. "Vamos a tratar de llegar a las 200 hectáreas", afirmó Arriaga.

La importación de esta especie leguminosa desde Uruguay -también es posible traerla de Nueva Zelanda- puede costar unos 30 dólares; en la siembra la recomendación es poner entre 2,5 y 3 kilos por hectárea.

Más allá del objetivo que se persigue en esta empresa con este lotus, la leguminosa tiene como característica general su capacidad para adaptarse a suelos mal drenados, alcalinos y, también, que pueden presentarse como salinos.

Vale recordar que en esta zona, que tiene suelos arcillosos, el problema no pasa tanto por los registros de lluvias, que rondan los 1400 milímetros por año, sino por la poca absorción que hay en los perfiles.

"Aquí lo difícil es implantar leguminosas", suele escucharse en esta zona de boca de determinados productores.

Al cultivo de soja, por ejemplo, que es capaz de arrojar rindes de hasta 22 quintales en el mejor de los casos, con un escenario de buena humedad, los horizontes de arcilla actúan como barrera ante las raíces que buscan penetrar.

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