El Gobierno frena el alza del gasto para atacar la inflación.

En los próximos seis meses los ingresos excedentes se depositarán en un fondo anticíclico...

29deOctubrede2005a las06:45

El gasto público no aumentará por encima de lo ya presupuestado durante los próximos seis meses, de modo de desalentar el incremento de la demanda y, de ese modo, la continuidad de la alta inflación. Los ingresos superiores a lo previsto no se asignarán a ninguna erogación, como se vino haciendo desde fines del año pasado, sino que se constituirá un fondo anticíclico, anunció ayer el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en consonancia con lo que venía reclamando buena parte de los analistas locales e internacionales.

"La política fiscal sigue en el centro del programa económico y de la política antiinflacionaria", expuso el ministro, en diálogo con LA NACION y otros dos diarios. "Para los próximos meses, por el momento en el período noviembre de 2005-abril de 2006, la política fiscal tendrá dos guías muy claras: respeto absoluto de los niveles de gasto previstos para ese período en los presupuestos 2005 y 2006, con las modificaciones dispuestas, hasta este momento, como consecuencia de haber contado con mayores ingresos. Y, en segundo lugar, todo ingreso adicional que se produzca vamos a proceder, como lo hicimos durante 2004, a integrarlo en una cuenta indisponible", explicó Lavagna.

El jefe del Palacio de Hacienda explicó que hace dos años llegaron a acumular $ 1200 millones, pero no se atrevió a pronosticar cuánto sumará en el próximo medio año. Recordó que aquel fondo "sirvió para cubrir los vencimientos [de deuda] en 2005" y pronosticó que el nuevo "será un instrumento anticíclico y de la política económica para ayudar a un alineamiento de las variables si fuera necesario: para acumular reservas y para hacer compras en el mercado cambiario".

La prensa le preguntó, entonces, si también serviría para controlar la inflación y Lavagna respondió: "Forma parte del centro de la política económica desde el momento en que empezó y, además, forma parte de la política antiinflacionaria”. El ministro explicó por qué el congelamiento del gasto durará seis meses: “Sencillamente porque somos enemigos de esos planes de tres a cuatro años. De abril en adelante se verá”.

–Entonces, ¿este año no habrá plan Feliz Navidad?

–No hace falta; basta con ver la marca de la economía. Hay una atracción de la demanda muy fuerte, con crecimiento del consumo, la inversión y el comercio exterior, con exportaciones que están en niveles récord. No hay una cuestión de demanda –respondió Lavagna, al negar la posibilidad de que se instrumentara un paquete de medidas que volviera a expandir el gasto como ocurrió a fines del año pasado.

“Es una medida muy apropiada para el momento actual”, opinó el director de la consultora MVA, Javier Alvaredo. “En 2004, se acumuló el efectivo para dar en el canje de deuda. Ahora es una señal de fortaleza fiscal; tendrá impacto en las expectativas inflacionarias y permitirá que el mantenimiento del tipo de cambio competitivo recaiga más sobre el Tesoro que sobre el Banco Central, que podrá reducir sus spreads [diferencial de tasas de interés]”, añadió Alvaredo.

“Es la respuesta correcta a la inflación, pero la pregunta es si alcanzará”, planteó el director del estudio Macrovisión, Esteban Fernández Medrano. “Estaba claro que la política económica preelectoral era insostenible. Lavagna no usó las palabras «ajuste fiscal» ni habló mucho de inflación, pero es un ancla de las expectativas y sirve para armar un buen colchón para 2007. La noticia no debe ser interpretada como un giro a la ortodoxia, sino como respuesta a las preocupaciones ante el repunte de la inflación.”

El presidente de la consultora Dagnino Pastore, Costa & Asociados, Horacio Costa, también elogió el fondo anticíclico, aunque opinó que la decisión lle

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