Prevén un buen año económico

El producto bruto crecería entre un 5,4 y un 6%, según algunos analistas

07deNoviembrede2005a las08:58

El producto bruto crecería entre un 5,4 y un 6%, según algunos analistas / Estiman que en 2006 habrá una inflación similar a la proyectada para el actual, superior al 11% / En lo financiero, se teme el impacto que pueda tener la suba de tasas en EE.UU. / La Argentina cerrará este año con un crecimiento del producto bruto interno (PBI) del 8,4% como mínimo, lo que de por sí aporta una buena base para 2006, cuando el índice llegaría al 5,4 por ciento. Así lo estimó el economista Miguel Angel Broda, al disertar en el Ciclo Económico del IAE, la Escuela de Dirección y Negocios de la Universidad Austral.

La proyección estuvo acorde con la expuesta por Juan Arranz, jefe de economistas del Banco Río, que dijo que el crecimiento tenderá a desacelerarse en 2006 por el agotamiento del nivel de capacidad ociosa de la industria y una insuficiente tasa de inversión. Arranz, que habló en una conferencia organizada por el Banco Río y Santander Investment, dijo que el PBI se expanderá un 8% este año, y un 6% en el próximo.

Los economistas también expusieron expectativas muy similares con respecto a la inflación. Para Broda, el índice se ubicará en un 11,7% este año y en un 11,2% en 2006. "Para moderarla, hay que moderar la demanda a los niveles a los que crece la oferta", señaló, tras advertir sobre los efectos inflacionarios de una política fiscal y monetaria expansiva.

Según Arranz, en este aspecto el país va a contramano del resto de la región, donde se espera una tasa promedio de un 6% para 2006, mientras que localmente se alcanzará un alza de precios de entre un 11 y un 12 por ciento. El economista del Banco Río también puso la lupa sobre la cuestión fiscal y monetaria y calificó de escasa la señal contractiva que intentó dar el Gobierno con la formación de un fondo de ahorro con el excedente que obtenga el Tesoro, que podrá llegar a recaudar "unos $ 5000 millones en el semestre", según pronosticó.

Un punto clave que los analistas destacaron es el nivel de inversiones. Para Broda, al acercarse al tope el uso de la capacidad instalada, "herencia de los años 90", la economía -que está creciendo "a todo trapo", según definió- entra a jugar "en otra división", en la que la tasa de crecimiento de la oferta potencial reemplaza a la demanda agregada como parámetro del crecimiento.

"Se requiere que las grandes empresas comiencen un proceso de inversión mayor, ya que se está bien en construcción, pero flojo en máquinas y equipamientos", agregó Arranz.

Sobre el frente fiscal, Broda apuntó que el plan "elecciones" demandó una suba de las erogaciones por $ 7000 millones. Advirtió que entre los pilares del superávit fiscal están el mantenimiento de los impuestos distorsivos y la licuación de jubilaciones y salarios.

En cuanto al escenario internacional, los economistas destacaron factores favorables, como los precios de los commodities, que se mantendrían altos.

Con respecto a la relación con el FMI, Arranz estimó que podría pasar 2006 sin necesidad de un acuerdo, en tanto que Broda consideró que se firmaría en el segundo semestre del año próximo. "La Argentina no quiere que el Fondo insista en más tarifas y en un dólar más fluctuante", señaló, a la vez que afirmó que en el Gobierno "se especula con un apoyo político en el directorio".

Las dudas son financieras

En ambas presentaciones, las sombras aparecieron cuando se evaluó el escenario financiero internacional y el efecto que podría tener la suba de tasas en Estados Unidos.

Para Broda, si la Reserva Federal estira la suba de la tasa de referencia sólo hasta un 4,75%, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años se ubicaría en torno del 5,5%, un nivel que consideró neutro. "El mundo está muy líquido y hay una baja aversión al riesgo, por eso los mercados emergentes no se ve

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