Nuevos proyectos para más de 100.000 hectáreas áridas

Con tecnología israelí, regarán 40.000 hectáreas utilizando el agua de El Chocón.

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24deNoviembrede2005a las08:34

Pivoteando alrededor de la tecnología y la experiencia israelí, en los últimos meses se han puesto en marcha varios megaproyectos de desarrollo agroindustrial en zonas áridas y semiáridas. Los ya concretados involucran más de 100.000 hectáreas bajo riego: 20.000 en Río Negro y 40.000 en Neuquén, y están a la firma otros que cubrirán 15.000 hectáreas en Santiago del Estero y 8.000 en La Rioja.

Allí se producirán distintos fru tales, incluyendo algunas especialidades a las que se les asigna un brillante futuro, como la bíblicagranada y la sandía sin semillas. En las gateras figuran otras provincias, como La Pampa.

Un hombre clave en estos nuevos desarrollos es Aldo Pignanelli, ex presidente del Banco Central durante el gobierno de Eduardo Duhalde. Junto a quien fuera su vice, Mario Blejer, se ha integrado con la consultora Schvartzer y Asoc., que mantiene un vínculo íntimo con la Universidad Ben Gurión. Fundada en 1969 en el desierto del Neguev, su objetivo central fue desarrollar la visión de David Ben Gurión, quien sostenía que "el futuro está en el desierto".

Pignanelli ahora lo suscribe. Venía asesorando a los gobiernos de distintas provincias. "La producción agropecuaria extensiva, como la soja, es importante porque aporta divisas y crea riqueza" —dijo Pignanelli a Clarín, en una entrevista celebrada en las oficinas de Schvartzer en Buenos Aires—. "Pero la producción intensiva genera más valor, mucho empleo y lleva el desarrollo a zonas de extraordinario potencial".

Pignanelli y Blejer participaron, en mayo pasado, de un seminario sobre desarrollo latinoamericano en la UBG, invitados por Osvaldo Schvartzer, que además preside la Asociación Amigos de la UBG. Allí tomaron contacto con The Israeli Consulting and Technological Company Ltd. (ITC), brazo técnico-comercial de la UBG. Liderada por el ingeniero argentino (radicado hace años en Israel) Ernesto Schvartzer, sobrino de Osvaldo, tiene en ejecución proyectos de agricultura intensiva en varios países.

"El ITC es quien desarrolla los proyectos —dice Ernesto—, aportando no sólo la tecnología sino los contactos comerciales para la colocación de los productos". El proyecto que tuvo más notoriedad en la Argentina fue el del establecimiento El Yuto, de la empresa Socma (grupo Macri), con una inversión que superará los US$ 360 millones. Está desarrollando un establecimiento de 20.000 hectáreas en el nordeste de Salta, con 2.500 dedicadas a la producción intensiva. Ya hay 9 pozos y se proyectan otros tantos. Allí se instaló Arnon Kaplan, un técnico israelí que participó en centenares de proyectos en zonas áridas en todo el mundo.

"La provincia de Neuquén sabe —sostiene Pignanelli— que su principal recurso, hasta ahora, ha sido la energía a través de los hidrocarburos y las represas hidroeléctricas. Pero esto tiene un horizonte limitado. Entonces, apuestan a la alternativa agroindustrial. Tenemos en marcha un proyecto para regar con las aguas de El Chocón, que alcanzan para cubrir 40.000 hectáreas".

En La Rioja están armando con el gobierno de Maza un plan de 8.000 hectáreas en el Valle de Antinaco-Los Colorados, para viñedos, granada y flores de girasol "fashion", que no dan polen, y sandía sin semilla.

Pero no todo son proyectos públicos. Además del planteo de El Yuto en Salta, en Choele Choel (Río Negro) hay en marcha desde hace cuatro meses un programa de riego que abarcará 20.000 hectáreas, propiedad de Gary Gordon. Allí se producirán zanahorias, granadas, uvas y otras frutas y hortalizas. Junto al estudio Schvartzer, Pignanelli aprovecha su experiencia financiera para preparar un fondo fiduciario destinado a canalizar inversiones para estos proyectos.

Héctor A. Huergo.

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