La evolución de las reservas del Banco Central marcó un récord en 2005.

La entidad monetaria estima se finalizará el año con un aumento superior a los u$s7.000 millones...

05deDiciembrede2005a las08:10

La entidad monetaria estima se finalizará el año con un aumento superior a los u$s7.000 millones, ubicándose por encima del máximo aumento anual histórico registrado en 2004, que fue de u$s5.528 millones. De manera que las reservas superarían los u$s26.700 millones a comienzos del 2006.

En efecto, las reservas internacionales ya registran en el transcurso del año 2005, un aumento récord a nivel anual, aún sin considerar la variación esperada del mes de diciembre, donde parte del incremento estacional de la demanda de dinero se satisface con ingresos netos en el mercado de cambios.

A fines de noviembre de 2005, las reservas internacionales totalizan unos u$s26.500 millones, con un aumento en lo transcurrido del año de alrededor de u$s6.900 millones, indicaron fuentes de la entidad que comanda Martín Redrado.

Teniendo en cuenta los compromisos con organismos internacionales, otras deudas del Tesoro Nacional en moneda extranjera y los flujos esperados del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) del mes de diciembre, se registraría en el 2005, el máximo aumento anual histórico de las reservas internacionales del BCRA con un incremento superior a los u$s7.000 millones. Esta variación implica un aumento del 37% con respecto al stock de fines del año 2004.

Políticas
Este proceso tiene lugar en el marco de la política de acumulación de reservas que viene llevando a cabo el BCRA al igual que muchos bancos centrales de países emergentes.

Estas políticas tienen por objetivo central poder contar con cierto grado de liquidez en divisas para cumplir con las obligaciones financieras y afrontar cambios abruptos en las condiciones externas (derivados de shocks financieros o reales), y así atenuar el impacto de los ajustes frente a desequilibrios y garantizar la continuidad de las instituciones cambiarias y monetarias.

Luego de la inestabilidad macroeconómica y financiera que agitó el escenario mundial en la segunda mitad de la década del 90, los principales países emergentes y especialmente aquellos que han sufrido profundas crisis financieras (México, Rusia, Brasil, Argentina, además de los países del sudeste asiático) han priorizado la acumulación de reservas como un mecanismo para reducir la vulnerabilidad de sus economías y la persistente volatilidad cambiaria.

No sólo reviste importancia esta formidable recuperación en el nivel de las reservas internacionales, sino también las fuentes que permitieron al BCRA acumular dicho stock.

Cómo se logró

Al igual que lo observado en los dos años anteriores, el aumento se originó fundamentalmente por la absorción por parte del BCRA de gran parte del excedente del mercado de cambios (derivado básicamente del superávit comercial), en un contexto de fuerte monetización de la economía doméstica y de desendeudamiento externo neto del Sector Público y del BCRA.

A estos factores, en el año 2005 se unieron los ingresos de capitales privados, destacándose la reversión en las preferencias de inversión de portafolio del sector privado argentino.

De este modo, el stock de reservas internacionales se ubicaría cercano a los u$s26.700 millones a fin de 2005, lo que implicaría una recomposición de reservas de más de u$s17.000 millones desde los niveles de mediados de 2002.

A diferencia de lo que ocurrió en el pasado, la acumulación de reservas internacionales entre 2000 y 2005 en varios países emergentes es consecuencia de un superávit de cuenta corriente y no de un significativo endeudamiento externo.

En Argentina, este proceso de acumulación de activos externos ocurre en un contexto de superávit comercial, desendeudamiento externo y desaliento a los ingresos de capitales de corto plazo, representando un fuerte reaseguro fren

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