Roya de la Soja: no bajar la guardia

Cuando la soja de la roya, hace dos campañas, fue detectada en Entre Ríos generó una suerte de pánico entre los actores del sector agrícola provincial.

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20deDiciembrede2005a las08:35

Cuando la soja de la roya, hace dos campañas, fue detectada en Entre Ríos generó una suerte de pánico entre los actores del sector agrícola provincial. Desde aquel momento todos pusieron manos a la obra para frenar o, al menos, atenuar el impacto de la enfermedad que puede ser letal para el principal cultivo entrerriano. Hubo una extraordinaria labor de capacitación y extensión entre técnicos y productores en toda la provincia y los resultados, por cierto, fueron altamente satisfactorios: la roya no provocó los daños tan temidos.

En este último tiempo, sin embargo, pareciera que el sector, en este tema, estuviera adormecido, con la guardia baja, a pesar de que Phakopsora pachyrhizi sigue activa en los lotes entrerrianos y los riesgos están latentes. Y, se sabe, no hay peor cosa en materia sanitaria que “dormirse en los laureles” y dejar de estar alertas.

En este marco, a instancia de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, se realizó ayer una reunión de la que participaron el Gobierno provincial, la Facultad de Ciencias Agropecuarias, el INTA, la Cámara Arbitral de Cereales y, obviamente, la entidad convocante, con el objetivo de volver a instalar el tema en la agenda agrícola.

La problemática no es menor. Ayer mismo, por ejemplo, se detectaron nuevos focos de roya asiática en Colonia Celina, que se suman a los otros ya confirmados en distintos departamentos, por lo que, lamentablemente, Entre Ríos ya hizo el puente verde de la enfermedad, lo que obliga a levantar la guardia.

A juicio de los especialistas, ya hay evidencias clínicas y epidemiológicas que permiten inferir que en esta campaña el problema de la roya asiática puede adelantarse en nuestra provincia, aunque todavía es prematuro hablar del eventual grado de severidad de los ataques. Todo estará condicionado, obviamente, a la situación climática. La roya no prospera cuando las temperaturas en Entre Ríos superan los 30 grados. No avanza, pero no muere.

En el encuentro de ayer, precisamente, los principales actores de la agricultura entrerriana coincidieron en reflotar el aspecto preventivo y retomar la fuerte acción desarrollada durante la campaña anterior. Se resolvió, en este sentido, conformar una mesa de trabajo, con un representante de cada una de las entidades, para seguir de cerca el tema, reposicionar la problemática en la agenda y elaborar un plan sistemático para demostrar que en Entre Ríos, en los últimos años, se ha trabajado para hacer una agricultura amigable con el medio ambiente.

En la oportunidad, además, la Bolsa invitó al resto de las entidades a tratar un problema serio que atraviesa el trigo entrerriano, que tiene buenos rindes, pero muy bajos niveles de proteína, lo que incide directamente en los precios. Pero eso será más adelante, posiblemente en febrero.

La urgencia, ahora, pasa por la roya. El sector está en una meseta, Phakopsora pachyrhizi no. Por eso, debe insistirse una y mil veces, hay que volver a estar alertas. En sanidad, se sabe, actuar tarde es fatal.

Los productores no deben olvidarlo.

Danilo Lima

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