Fondos de inversión y China impulsan precio de commodities

Durante todo el año 2005 se ponderó la buena "fortuna" que tuvo el Gobierno argentino respecto del contexto financiero internacional.

27deDiciembrede2005a las10:40

Durante todo el año 2005 se ponderó la buena "fortuna" que tuvo el Gobierno argentino respecto del contexto financiero internacional. En primer lugar, la salida del default tuvo el beneficio de un entorno de tasas de interés bajas. Hacia fin de año se anunció el pago de la deuda con el FMI gracias al significativo nivel de reservas acumuladas, pero éstas se fortalecieron también mediante el extraordinario ingreso de divisas por exportaciones, agroindustriales en gran parte. Y este sector vive un ciclo de los precios de sus principales productos que marca un quiebre respecto del pasado.

Efectivamente, la Argentina ostenta desde hace varios años un auge en su producción agroindustrial que está siendo beneficiado por dos grandes aspectos. Uno, coyuntural, como ser el precio excepcional de varios de sus productos básicos, impulsado por la llegada de grandes inversores que quisieron aprovechar una rentabilidad muy significativa, y el otro, estructural, debido a una demanda creciente sostenida por el consumo de grandes países como China y la India.

El tipo de cambio posdevaluación también sirvió para impulsar las exportaciones agroindustriales y las inversiones en el sector. Gran parte de los productores supieron aprovechar el nuevo contexto, con modernización tecnológica de sus equipamientos y un mayor uso de instrumentos derivados para cubrirse de los riesgos climáticos y de precios. Con una producción total que ronda las 84 millones de toneladas (Mt), el gran objetivo para los próximos cinco años es alcanzar las 100 Mt. Pero todavía falta corregir algunos aspectos internos para poder aprovechar plenamente este nuevo ciclo.

Estructura

El cambio que se ha dado en los últimos 10 años con la irrupción de China y de la India entre las economías emergentes que más han crecido fue clave para el sector agroindustrial argentino. Porque implicó una mayor demanda de alimentos a medida que los habitantes de estas economías mejoraban su nivel de vida y de consumo.

"El ciclo de los commodities depende en gran medida de estos países, con grandes poblaciones y recursos naturales escasos. En China por ejemplo, el promedio per capita de tierras no llega ni a la media hectárea, y gran parte sufre escasez de agua. Así que para países como la Argentina o Brasil, este estímulo está para quedarse, y no creo que vaya a cambiar a largo plazo. Podrá haber por supuesto variaciones coyunturales, pero es un cambio estructural. En el largo plazo, la demanda por alimentos va a seguir creciendo", afirma Rogelio Pontón, director de Información y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

José Gabriel Foco, economista de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, coincide con la estimación de Pontón, y agrega que la oferta de alimentos crece más lentamente que la demanda, debido a que las superficies cultivadas en todo el mundo tienen un límite de expansión. Si bien se están dando avances tecnológicos que mejoran la productividad por hectárea, el especialista duda que este avance permita compensar el límite de las tierras cultivables.

Todo esto lleva a que se haya dado en los últimos años un cambio en el tradicional ciclo de subas y bajas en los precios de los commodities. "Creo que hemos subido un escalón en materia productiva", indica Gustavo López, especialista de la Fundación Producir Conservando, organismo que planteó la posibilidad de que la producción argentina pueda pasar a 100 Mt en 2010, y a 115 Mt en 2015.

Para Foco, todavía hay otra cuestión estructural que hay que tener en cuenta, como ser el precio actual del petróleo: "Este precio permite que empiecen a aparecer biocombustibles para reemplazarlo. Las semillas oleaginosas tienen las mayores posibilidades de uso en esta nuev

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