Para vigilar la inflación, habrá mayor seguimiento del circulante

La política monetaria seguirá siendo expansiva y el dólar se mantendrá en $ 3

28deDiciembrede2005a las09:18

La meta por cumplir será el M2, un agregado monetario que permite seguir mejor la evolución de los medios de pago

Se presentará mañana el programa en el Congreso

En un intento de ayudar a desactivar las crecientes expectativas inflacionarias, la conducción del Banco Central (BCRA) optó por desechar a la base monetaria amplia (BMA) como el indicador alrededor del cual construye su programa, tal como aconteció en los últimos dos años.

Según pudo establecer LA NACION de fuentes confiables, la versión 2006 del plan, por ser presentado mañana ante el Congreso por el jefe del ente monetario, Martín Redrado, dispone que el agregado monetario conocido técnicamente como M2 (es decir, el dinero en poder del público ya sea en circulación o en cuentas a la vista y, por lo mismo, susceptible de ser usado para concretar pagos) es la variable que se va a seguir, decisión que se juzga acertada en un contexto de sensibilidad inflacionaria como el actual.

La diferencia entre uno y otro agregado es simple. La BMA suma a la circulación los fondos que los bancos tienen depositados en las cuentas que mantienen abiertas en el BCRA, lo que deja a la conducción de esa entidad "espacio" para maniobrar. "Por ejemplo, bajar encajes para llegar al monto comprometido, como hemos visto que se hizo recientemente. Así, al bajar el monto depositado por los bancos, bajó la BMA, con lo que se cumple el programa monetario, pero no se ayuda a doblegar a la inflación", explicó un conocido consultor.

El M2, por su parte, es considerado el agregado que mejor refleja el comportamiento de los medios de pago, por lo que el cambio de indicador base seguramente traerá una cuota de alivio al mercado financiero.

Ocurre que hasta ahora, si bien la mayoría de los economistas y operadores reconocía que la inflación no tenía causas monetarias, también señalaba que la actitud laxa que había mostrado la conducción del BCRA frente al salto en los precios había ayudado a fomentar crecientes expectativas al respecto.

"De confirmarse esta decisión, me parece acertada. En un contexto como el actual parece mucho más útil poner el ojo en un agregado que refleja más acabadamente la evolución de los medios de pago", opinó el economista Manuel Sánchez Gómez, de la consultora MVA.

Según las proyecciones que hará públicas mañana Redrado, el BCRA intentará cuidar que durante el año próximo el M2 total crezca entre un 12 y 20% nominal, con lo que se ubicaría a fines de 2006 entre $ 122.000 y 130.000 millones, aproximadamente, tras incrementarse entre 13.000 y 21.000 millones, y mantendría un ritmo de expansión similar al registrado en 2005.

El seguimiento, como hasta ahora, se seguirá haciendo de manera trimestral, con metas explícitas que deberán ser cumplidas el último día de marzo, junio, septiembre y diciembre.

El programa 2006, que se elaboró en coordinación con el Ministerio de Economía (a diferencia de 2005, que mostró notorias diferencias), contempla la continuidad de una política monetaria no restrictiva, "pero consistente con la política de disciplina fiscal, una paridad cambiaria que se mantenga en torno de 3 pesos, la acumulación de reservas y metas informales de inflación que van del 8 al 11%", concedieron en el Palacio de Hacienda.

En el BCRA admiten que los supuestos macroeconómicos "están en consonancia con las proyecciones que maneja Economía", aunque no esconden que la pauta de crecimiento sobre la que trabajaron excede "a la que se plasmó en el proyecto del presupuesto".

El plan que presentará Redrado prevé, además, un incremento de un 25% en el crédito bancario al sector privado y "la recomposición del total de las reservas que se utilizarán el próximo 3 de enero para concretar el pago total y anticipado de la deu

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