Hacienda: Un clásico en peligro de extinción

Las restricciones a faenar animales livianos ya impactan en las costumbres. El plan ganadero busca frenar la faena de animales jóvenes para subir el stock.

05deJuniode2006a las08:42
Siempre hay motivos para el mal humor y la falta de carne de ternerita ya es motivo de conversación en muchos hogares porteños. Aunque el asador se desahogue en privado, el tema integra des de hace unos meses el libro de quejas en muchos hogares de la clase media porteña. En el interior las cosas son distintas. Por empezar, el asado fue y será de novillo.

Lo cierto es que la ternerita se esfumó de las carnicerías desde el último noviembre cuando se estableció la prohibición de faenar animales que pesen menos de 260 kilos. Desde abril ese límite se fijó en 280 kilos. Es una medida que pocos resistieron y que tiende a mejorar la oferta vacuna. "Es parte del plan ganadero", justifica ante Clarín Hugo Biolcatti, vicepresidente de la Sociedad Rural.

Pero existe la idea muy extendida de que la carne de ternerita, un animal que llega al año de vida, es tierna. Y por eso mismo, se la extraña.

El presidente de la Cámara de Industria y Comercio de la Carne, Miguel Schiaritti, asegura que son creencias equivocadas. "Los paladares también distinguen la terneza en carnes que provienen de animales mucho más pesados. Matar las terneritas es matar el futuro", sentenció.