Preocupación de los economistas por el impacto en el superávit y la inflación

Para impulsar la economía, las obras públicas ya suman $ 2.545 millones

05deJuniode2006a las08:47
Son los desembolsos registrados al 16 de mayo, último dato oficial. El presupuesto anual llega ahora a 7.900 millones de pesos, y explicará gran parte del crecimiento del nivel de inversiones registradas.

Al 16 de mayo, última cifra oficial, las obras públicas ya habían absorbido $2.545 millones del presupuesto anual. El Gobierno apuesta a que esos caminos, vivienda y escuelas sean una "locomotora" para la actividad económica. Pero el alza de esa inyección de dinero (el rubro "gastos de capital creció 154%) genera preocupación entre los economistas, sea porque es lo que más presiona la caída del superávit fiscal, sea por la presión inflacionaria que representa.

El Presupuesto de obras es uno de los rubros más variables de los que controla el Gobierno. En 2004, la administración Kirchner ejecutó obras por $ 3.550 millones. El 2005 arrancó con un presupuesto para el sector de 4.600 millones de pesos, que con distintas partidas adicionales terminó en $ 6.800 millones. Este año, el presupuesto nacional destinaba al rubro $ 6.900 millones, pero ya la secretaría de Obras Públicas cuenta con recursos por más de 7.900 millones, luego de que, en abril, un decreto derivara a caminos y viviendas una partida adicional (antes destinada al pago al FMI) de $ 1.085 millones.

"Del presupuesto actual, al 16 de mayo tenemos ejecutado un 32,2 por ciento", dicen en la secretaría de Obras Públicas. "Este nivel de obras es una locomotora para el crecimiento del sector de la construcción, que es el que más impulsa el crecimiento del país", agregan en el ministerio de Planificación, que conduce Julio De Vido.

"En el último año —señala el ex vice ministro de Economía Miguel Bein—, el superávit fiscal se redujo del 3,7 al 3,5 por ciento del PBI. Los gastos corrientes —como sueldos, proveedores, etc—, están creciendo por debajo del alza de la recaudación; pero los gastos de capital, mayormente las obras públicas nacionales y las transferencias a las provincias para obras, que crecieron 154% en un año, son lo que impulsan la caída del superávit".

"Con una economía que viene creciendo al 9 por ciento anual y que este año crecerá otro 8% —agrega la economista de FIEL Cynthia Moskovits—, y en la cual la inflación es un tema preocupante, el crecimiento del gasto público es un punto importante. En un momento en el cual la economía crece muy fuerte, no es necesario incentivar la demanda; en este contexto es mejor ahorrar que gastar".