La soja, más allá del valor económico
El aporte de la cadena de la oleaginosa a la sociedad del conocimiento es un nuevo potencial para el país
El agro argentino ha mostrado siempre, pero particularmente en los últimos años, una notable dinámica y eficiencia y una gran capacidad de adaptación a las situaciones que se le plantean. Integrado a la producción agroindustrial, sigue siendo un pilar fundamental en las exportaciones nacionales, en el aporte de divisas y en la generación de empleo.
Desde principios de la década del 90, la producción de maíz, trigo y girasol se duplicó. En el caso particular de la soja, observamos que a 30 años de haberse comenzado a sembrar esta leguminosa, en la actualidad, la Argentina es el tercer productor después de Estados Unidos y Brasil, y primer exportador de harinas y aceites.
Solamente durante el 2005 el complejo soja exportó 8.500 millones de dólares, generando un ingreso al estado nacional en concepto de retenciones de 1.800 millones de dólares.
Con el objetivo de dimensionar esta cifra, podemos decir que con la mitad de esta suma el gobierno cubre la totalidad de los planes jefes y jefas de hogar para desocupados del país durante un año. De este modo se generó un superávit comercial que ha permitido aminorar el impacto negativo de la crisis.
