Un tambo que cuida a sus terneros de manera especial

Alcides Hilguert distribuye la producción lechera entre sus explotaciones de Humboldt y Grutly. En una vida ligada al campo supo volcar toda la experiencia a favor del beneficio animal como una clave para la superación continua de los rodeos. Las guacheras de sus tambos son todo un símbolo de esta metodología de trabajo.

22deNoviembrede2006a las09:01
Nuestros tamberos se distinguen por su incondicional cariño y apego a las vacas. Esta dedicación a los animales se ha volcado a lo largo de más de tres generaciones, y gracias a esa entrega la lechería argentina se ha consolidado como la más pujante de Latinoamérica y una de las más importantes del mundo.

Hoy, el tema del manejo y del bienestar animal se ha constituido como una de las patas que integran a la explotación agropecuaria moderna, integrándola con la sanidad y la alimentación.

En Humboldt, Alcides Hilguert, conocedor como pocos del tema, decidió invertir en ese bienestar desde el nacimiento mismo de los terneros. Sus guacheras se destacan como las únicas de la región que mantienen a los animales como en un hotel cinco estrellas. Pero la historia se remonta a mucho tiempo atrás.

Una historia de vida