Hacienda: el 2006 cerró con buena facturación y consumo

También resultaron positivos los datos de faena que sugieren que hubo retención de vientres. En cambio, el novillo sigue retrocediendo frente al maíz y -sin intervención del gobierno- se perjudicarían sobre todo los criadores.

16deEnerode2007a las12:05
Pese a todos los pronósticos en este conflictivo 2006, se confirmó la retención de vientres.

Si comparamos los primeros once meses del presente año con los de 2005, vemos que el número de animales faenados resultó 7,2% inferior, equivalente a 950 mil cabezas menos. En tanto que la caída de la producción fue sólo de 3,5%, quedando en 2,780 millones de toneladas. Se refleja en este número el efecto positivo de la medida de aumentar el peso de faena.

La participación de las hembras en el total faenado fue de 41,2% en el acumulado de los primeros once meses del año, un guarismo bien por debajo del nivel crítico considerado para mantener el stock de hacienda. Este valor sólo es comparable con el registrado en el período de retención iniciado en el segundo semestre de 1998 y que recién influyó en las estadísticas de 1999 (por la forma en que se mide el stock vacuno; ver gráfico inferior de la pág. Nº 7). Asimismo, estos datos muestran el impacto del aumento del peso mínimo de faena y también de los cambios en la clasificación de las categorías, a partir de modificaciones en los pesos de referencia. Esto se tradujo en una menor faena de terneros-as y novillos y en un aumento de la faena de novillitos.

Menos ventas, pero más caras

Los mayores precios internacionales casi compensaron las menores ventas externas. El mantenimiento de las "reglas de juego" en materia de exportación de carne vacuna permitió sostener los volúmenes embarcados en torno a las 45.000 toneladas peso producto (tn pp) en los últimos tres meses (excluidas las menudencias y vísceras). Al medirlas en toneladas res con hueso (tn r/c/h), se estabilizaron en torno a las 68.000 toneladas mensuales.