Los comercios se niegan a dar datos al Indec
Ahora los encuestados por el Indec temen que su identidad sea conocida por Moreno y que el funcionario inicie una persecución en su contra para bajar los precios.
La interventora del organismo admitió que modificó el método de estimación de la inflación sin consultar a los técnicos. Usó una encuesta propia en el caso de turismo y computó un mínimo aumento en prepagas
El escándalo generado por la manipulación oficial de los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) sigue sumando problemas al Gobierno y amenaza seriamente el futuro de los relevamientos del Indec. Ayer varios de los comercios que habitualmente son utilizados como informantes de los encuestadores del organismo estadístico anticiparon que no seguirán suministrando los datos requeridos para el cálculo de la inflación por temor a represalias del Gobierno.
La preocupación de los 6.000 establecimientos comerciales y prestadores de servicio relevados mensualmente es que la intervención del Indec, comandada por Beatriz Paglieri, termine violando el denominado "secreto estadístico", revelando la identidad de los informantes. Si eso ocurre, los comerciantes quedarían a merced de las presiones del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien desde hace tiempo pugna por saber el listado de los establecimientos tomados en la muestra del Indec. Con ella podría buscar acuerdos de precios puntuales en los comercios relevados por el Indec.
