Un modelo con un piso alto de inflación
Definitivamente, el tema precios se ha instalado desde fines de 2005. Y se ha hecho creer, a veces sólo para confundir, que ése es el costo de crecer.
Así, lograr estabilidad sería igual a enfriar la economía. Mentira. No es que las economías que menos crecen tienden a tener inflación más baja, y viceversa. Brasil tiene bajo crecimiento y baja inflación. La Argentina, alto y alta. Pero China, India, Ucrania, Lituania y otros crecen tan fuerte como la Argentina y registran tasas de inflación muy bajas.
La disyuntiva no es entonces entre "seguir a todo vapor" y no importa que haya inflación, o "la paz de los cementerios" para que no suban los precios; hay vida entre los extremos.
En 2006 la política macroeconómica cebó el consumo. La inversión "acompañó" y el PBI creció fuerte por cuarto año consecutivo. La inflación no pasó de 10% porque el Gobierno contuvo la estadística controlando los precios, penalizando la exportación de alimentos y manteniendo congeladas las tarifas públicas, la nafta y el transporte. Políticamente fue un logro, ya que a fines de 2005 la inflación estaba lanzada para 15% o más. Entonces salió barato, porque "10% por año no es nada" para cualquier argentino mayor de 35 años que vivió el infierno inflacionario durante 40 años. Pero hay que saber que 10% es hoy más de tres veces el promedio mundial.
