La agricultura Argentina, sin techo
El establecimiento San Pedro se encuentra ubicado en el partido de Coronel Suárez y es propiedad de la familia Roveda.
La idea de crecer verticalmente, esto es expandir la producción con mayor productividad y no agregando superficie, es el eje del negocio. Aprovechando la disponibilidad de agua de buena calidad y en abundancia, a unos 80 metros de profundidad, se han instalado diez equipos de riego de pivote central, que permiten apuntar a rindes de 7.500 a 8.000 kg/ha en trigo, 13 a 14.000 en maíz y 4.000 en soja de primera. “Ojo que no escatimamos en tecnología”, advierte Federico Roveda, el joven responsable de la empresa. “A los cultivos le ponemos toda la nutrición y la protección que hacen falta, para acercarnos a esos rendimientos”, aclara.
Lo destacable del establecimiento es su planteo de intensificación del uso del activo tierra. En la jornada “Un Productor en Acción”, realizada por la regional Cnel. Suárez de Aapresid este miércoles 7 de marzo, se pudo ver cómo están manejando la intersiembra trigo-soja.
Esta tecnología fue llevada a los Roveda por Ricardo Bronzini, el asesor de El Volcán, en Balcarce, campo pionero en desarrollarla. En forma sencilla, consiste en reservar hileras de trigo sin sembrar, para implantar en ellas la soja, aproximadamente un mes antes de la cosecha del cereal.
Así, en latitudes donde la ventana climática es más estrecha que en la región núcleo pampeana, se puede hacer el doble cultivo trigo-soja, con una oleaginosa sembrada más cerca de la fecha de primera que de segunda.
