Ex empresarios de medios arman fondo de u$s 500 millones para agroindustria
Julio Gutiérrez y César Báez, ex hombres fuertes del fondo Hicks, juntaron u$s 100 millones en la Argentina. Ahora van por u$s 400 millones en Europa y EE.UU.
Vientos de cola empujan al sector agropecuario argentino: disfruta de altos precios internacionales de los commodities, recoge récords de cosecha año tras año, cuenta con la vuelta al negocio de inversores extranjeros, que tras su éxodo a partir de los años ’60 retornaron con millonarias inversiones en la compra de frigoríficos (lideradas por la brasileña Friboi y Cargill) y espera sacar rédito del prometido boom de los biocombustibles. Esos son algunos de los motivos por los cuales el argentino Julio Gutiérrez, responsable del crecimiento de Cablevisión en los años ‘90, y el dominicano César Báez, uno de los ex hombres fuertes del fondo norteamericano Hicks, Muse, Tate & Furst (hoy HM Capital Partners) y del extinto grupo CEI, decidieron encarar un ambicioso plan centrado en las tierras argentinas.
Ambos ejecutivos lideran la conformación de un fondo de inversión destinado a encarar desembolsos en el sector agroindustrial. El dinero se destinará a crear un proyecto que permita explotar toda la cadena de valor del sector agropecuario en forma integral. Eso contempla desde la compra de campos hasta la adquisición de frigoríficos –se iniciaron sondeos en complejos industriales del interior del país– y la instalación de una planta de biocombustibles. Ese es uno de los proyectos más avanzados, que demandará una inversión de u$s 57 millones y estará emplazado en una ciudad portuaria.
"Nuestra intención es crear un fondo para investigar alternativas de inversión en el sector agroindustrial. No sólo en plantas o en tierras, sino en toda la cadena", explica Gutiérrez, que hoy preside la fundación Campo en Acción, una organización que ganó cartel luego de la organización del congreso de biocombustibles que se realizó la semana pasada y contó con la participación del ex vicepresidente norteamericano Al Gore. "Queremos participar en todos los eslabones, desde la utilización de las tierras hasta la comercialización de productos a través de frigoríficos y plantas de biocombustibles. Creemos que es propicio porque el ambiente mundial es apto para el negocio alimenticio y las nuevas energías", completa.
La agenda
A esta altura, Báez y Gutiérrez cuentan con u$s 100 millones desembolsados por empresarios locales con la intención de mostrar la confianza en el proyecto de sus mentores, y así tentar al capital extranjero.
Para recabar los u$s 400 millones restantes –con los que esperan contar a más tardar para marzo de 2008–, comenzaron a desempolvar su rica agenda para buscar el apoyo de inversores de Estados Unidos y de Europa.
Tanto Gutiérrez como Báez cosecharon contactos de fuste a lo largo de su carrera empresaria. El argentino comenzó con el negocio del cable en 1979. Ese fue el primer paso de una carrera maratónica que, en los ‘90, le permitió ganarse la confianza de Hicks, con el cual formó Mandeville, que era el tercer sistema operador de televisión por cable en antes de venderse a CableVisión. También fue director del CEI en representación del fondo texano. Allí conoció a Báez, que ocupaba la dirección y la presidencia del fondo creado por el Citibank.
El dominicano, que tiene su propio fondo de inversión en Estados Unidos, llamado Centinela, será el encargado de tender puentes entre los proyectos regionales y los inversores extranjeros que, según descuenta, pondrán una condición para prestarle: obtener un retorno a su inversión mayor al que ofrecen los países desarrollados, para justificar el riesgo que implica encarar proyectos en el Cono Sur.
El grueso de los desembolsos se harán en la Argentina, pero también harán negocios en Uruguay, Bolivia y Paraguay.
Por Pablo Fernández Blanc
