La locura por el maíz

Un panorama sobre la expansión del maíz y las plantas de bioetanol en los EE.UU.

19deJuniode2007a las17:30
El presente texto nos fue remitido por el CPN Claudio Molina (Director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno), se trata de un interesante artículo publicado hace un mes en The Economist, cuya traducción pertenece al Dr. Lucio Reca. Puede resultar un poco extenso para la web, pero vale la pena leerlo.

Usted puede pensar que la apertura de una nueva planta de etanol en Nevada, Iowa, un pueblo de 6.700 habitantes en el centro del Estado, sería de interés para los agricultores locales solamente, quienes llevan su maíz a esa planta para su transformación en combustible para automóviles. Pero si pensara así, usted estaría equivocado.

Los inversores en la planta incluyen a quien lleva combustible para la planta, a un par de proveedores de repuestos de John Deere, al chofer del ómnibus escolar del pueblo. Ellos son algunos de los 900 pequeños inversores que participan de este emprendimiento. La refinería de Nevada, como muchas otras en el corn belt, es vista como el instrumento que permitirá el sostenido progreso de la comunidad.

El etanol de maíz no es ni barato ni especialmente "verde" (amigable para el medio ambiente): requiere grandes cantidades de energía para ser producido. La producción ha sido estimulada por cuestionables ayudas del Gobierno Federal y de los gobiernos estatales que incluyen subsidios, la promoción de mezclas de combustibles fósiles con renovables y una elevada tarifa que previene la importación de etanol extranjero.